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12 de marzo de 2022

La visión teosófica sobre el Islam

¿Qué dice la Teosofía sobre los musulmanes, su religión o el profeta Mahoma?


Las enseñanzas y literatura teosóficas no mencionan estos temas muy a menudo y las pocas referencias constituyen una mezcla de afirmaciones y comentarios positivos y negativos. Por ejemplo, en la página 120 de "El Océano de la Teosofía" (capítulo titulado "Ciclos"), William Q. Judge describe a Mahoma como un avatar, "un intermediario menor de tipo civil, militar y religioso para una cierta parte de la raza".

Incluso ser un avatar menor no es un logro pequeño, y por lo tanto sólo podemos concluir que debe haber existido algo especial en esa alma particular. Al igual que con otros personajes que se han hecho conocidos como fundadores de religiones y cuyo motivo a menudo era reformar los sistemas existentes en lugar de establecer uno nuevo, bien puede haber una gran diferencia entre el Islam de Mahoma y el de sus seguidores o devotos posteriores.

En su primer libro, H.P. Blavatsky declara: “Nunca ha habido una religión en los anales del mundo con un registro tan sangriento como el cristianismo. ¡Todas las demás, incluidas las luchas tradicionales y feroces del 'pueblo elegido' con sus parientes -las tribus idólatras de Israel- palidecen ante el fanatismo asesino de los presuntos seguidores de Cristo! Incluso la rápida propagación del mahometanismo ante la espada conquistadora del profeta del Islam es una consecuencia directa de los sangrientos disturbios y luchas entre cristianos. Fue la guerra intestina entre nestorianos y cirilianos lo que engendró el islamismo, y es en el convento de Bozrah que se sembró primero la semilla prolífica por Bahira, el monje nestoriano. Regado libremente por ríos de sangre, el árbol de La Meca ha crecido hasta lo que conocemos en el siglo actual y que opaca a casi doscientos millones de personas" ("Isis Develada", vol. 2, p. 53-54).

Bahira, también conocido como "Sergius", fue un monje cristiano sirio que cierto día encontró al niño Mohammed cuando éste pasaba por Bozrah con su tío. Se dice que este religioso experimentó una visión reveladora sobre el futuro del infante como profeta y compartió esto con el pequeño y su pariente, advirtiendo al tutor que protegiera a su sobrino con tal de mantenerlo seguro y a la luz de su destino y misión. Es interesante observar que en sus primeros años el Islam se consideraba a menudo como "herejía cristiana" y una facción renegada de dicho credo en Oriente Medio, e inclusive ciertos aspectos de su teología eran muy parecidos a la visión cristiana-nestoriana.

En la cita anterior, Blavatsky no se muestra muy positiva respecto a la fundación del Islam ni sobre ese sistema en sí. En la Introducción a "La Doctrina Secreta" (vol. 1, p. xli) la escritora señala:

“En verdad, los espíritus diabólicos y fanáticos del cristianismo primitivo/medieval y del Islam han amado desde el primer momento morar en oscuridad e ignorancia, y ambos han hecho que

-'el sol sea como la sangre, la tierra una tumba;
¡La cripta es un infierno, y el infierno en sí mismo una oscuridad más sombría!'

Ambos credos han ganado sus prosélitos por la espada y construyeron sus iglesias en hecatombes de víctimas humanas para besar el cielo".

Su artículo anterior llamado "The Ahkoond of Swat" (A Modern Panarion, p. 179-183) también contiene la frase "esos enemigos gemelos de la verdad: el cristianismo y el Islam".

Sin embargo, si nos dirigimos a su entrada para "Corán" en el "Glosario Teosófico", Blavatsky especifica que "los cristianos abusan del Corán llamándolo 'alucinación' y 'el trabajo de un impostor árabe', considerando que Mahoma predica en su Escritura el carácter unitario de la Deidad y rinde honor al profeta cristiano 'Issa Ben Yussuf' (Jesús, hijo de José). El Corán es un gran poema repleto de enseñanzas éticas que proclaman en voz alta Fe, Esperanza y Caridad".

En consecuencia y como sugerimos anteriormente, puede haber una gran diferencia entre el Islam de Mahoma y la religión de sus acólitos ulteriores.

William Judge escribió un breve artículo titulado "Regarding Islamism" (hoy el término "islamismo" designa a la facción fundamentalista o extrema, mientras que en ese momento era simplemente sinónimo de "Islam" en sí) y donde comenta que "los sufíes realmente preservan las doctrinas internas del Islam" y añade:

"El otro concepto prominente y sostenido por occidentales sobre los mahometanos es que han forzado una aceptación de sus doctrinas. Tenemos historias tales como las que dicen que llevaban la espada en una mano y el Corán en la otra, obligando a la gente a aceptar su contenido bajo amenaza de muerte; que quemaron libros con materias distintas a la de aquél sobre la base de que si estaba en dicha obra esos textos eran innecesarios, y si no figuraban en el Corán esos textos eran erróneos y debían destruirse. Pero los discípulos del Profeta afirman que nunca enseñó eso y apuntan a una gran erudición por parte de los mahometanos en el pasado. Sin duda estos prosélitos tienen razón, pero sabemos que muchos devotos intentaron coaccionar a las masas y que existe una base para la historia con respecto a la destrucción de lo que no se encontraba en el Corán. Por estas razones, Occidente se ha opuesto al islamismo sin saber mucho al respecto y la religión ha sido juzgada por los procedimientos de sus seguidores. Se pueden presentar acusaciones similares contra los pueblos cristianos, quienes notoriamente y de forma tanto individual como nacional tienen la costumbre de ir directamente contra los mandatos de su Fundador (...)". 

“En común con todas las demás religiones, la del Profeta contiene una doctrina secreta que es idéntica a la que existe en aquéllas y con nombres diferentes. Como se mencionó anteriormente, los sufíes enseñaron un tipo muy elevado de misticismo, pero no tan egregio como el de los hindúes ni tampoco diferente de la espiritualidad cristiana, tanto de las etapas iniciales como posteriores (...) Como sabemos poco sobre el verdadero islamismo, una consideración cuidadosa sobre él sin duda aumentará nuestro conocimiento y ampliará nuestras concepciones, pues una vez más debemos reparar en que ninguna de las religiones actuales es verdadera, sino que la religión del futuro debe ser el único cuerpo de verdad que subyace a todas esas creencias" (el artículo mencionado se encuentra en "William Q. Judge Theosophical Articles", vol. 1 y W.Q.J. Pamphlet n° 15, "Theosophic Themes").

Las tres formas más conocidas del Islam son Sunni, Shia y Sufi. De acuerdo con Blavatsky, los sufíes "reclaman y muy justamente la posesión de la filosofía y doctrina esotérica del mahometanismo genuino. En una buena parte, la doctrina Suffi (o Sofi) coincide con la Teosofía en la medida que predica un credo universal, además del respeto y tolerancia hacia todas las creencias populares o exotéricas, además de estar vinculada con la masonería. Los Suffis tienen cuatro grados y cuatro etapas de iniciación: 1º, el período probatorio con una estricta observancia externa de ritos musulmanes donde se explica al candidato el significado y dogma ocultos de cada ceremonia; 2º, entrenamiento metafísico; 3°, el grado de 'Sabiduría' que adviene cuando el candidato se inicia en la naturaleza más interna de las cosas, y 4°, la Verdad final, cuando el Adepto obtiene poderes divinos y completa la unión con la Deidad Universal y Única en éxtasis o Samadhi” (“Glosario Teosófico", p. 311, entrada para "Suffism"). 

Es bien conocido que Helena Blavatsky hizo referencias relativamente frecuentes al antiguo esoterismo caldeo, en particular un texto secreto al que aludió como Libro Caldeo de los Números y que se cita con frecuencia en su obra maestra "La Doctrina Secreta". Exceptuando los estudiantes serios de esta obra teosófica, quizá sea menos conocido que "las obras caldeas (...) están traducidas al árabe y conservadas por algunos Sufíes iniciados" (“La Doctrina Secreta", vol. 1, p. 288).

Los misteriosos drusos de Líbano y Siria también tienen un vínculo con el lado esotérico del Islam, pero representan un grupo religioso distinto, más profundo y abiertamente metafísico y oculto en su naturaleza y doctrina que los sufíes; sobre este particular se recomienda el artículo de H.P.B. “Lamas and Druses” en el tercer volumen de "H.P. Blavatsky Theosophical Articles" y H.P.B. Pamphlet n° 23, "Ancient Survivals and Modern Errors", publicados por Theosophy Company en nombre de la Logia Unida de Teósofos.

Los lectores están invitados a explorar y estudiar el Islam de forma personal teniendo en cuenta estas referencias teosóficas, y obtener así sus propias conclusiones sobre esta religión, su fundador, sus escrituras y la naturaleza y el valor de sus aspectos exotéricos y esotéricos.

En realidad, son las formas exotéricas más extremistas del Islam lo que constituye una amenaza seria en el mundo actual y a varios niveles diferentes. Tal vez previendo el estado general del siglo XXI, H.P.B. comentó una vez: "Aún Europa puede despertar un día para encontrarse siendo musulmana" (artículo "Our Cycle and the Next" en H.P. Theosophical Articles, vol. 1 y H.P.B. Pamphlet nº 10, "Cycles and Human Destiny"). Cuando escribió este aserto, tal idea hubiera parecido descabellada para la mayoría y extremadamente improbable, pero en la actualidad suena muy coherente y representa una preocupación legítima y en aumento para muchos en Occidente.

"Sea como fuere, la religión de los antiguos es el credo del futuro. Unos cuantos siglos más y no persistirán las creencias sectarias en ninguna de las grandes religiones de la humanidad. El brahmanismo y el budismo, la cristiandad y el mahometanismo desaparecerán ante la poderosa acometida de los hechos” 
(H.P. Blavatsky, "Isis Develada", vol. 1, p. 613).