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3 de febrero de 2022

Teosofía vs. Nueva Sentimental-era de Acuario


La Teosofía tiene muy poco en común con el Movimiento Nueva Era, pues por la primera o "Sabiduría Divina" nos referimos a la filosofía esotérica distintiva y presentada al mundo por parte de Iniciados Orientales través de H.P. Blavatsky y William Q. Judge, en lugar de las versiones "teosóficas" conflictivas y producidas por "maestros" posteriores. 

De hecho, muchas de las ideas y prácticas más populares y generalizadas en la "Nueva Era" se oponen directamente a las de la Teosofía genuina. Como ejemplos, pueden verse artículos o secciones tales como "Los Maestros de Sabiduría" en "Una descripción de la Teosofía, parte 2", "Psiquismo y espiritualidad: un binomio irreconciliable", "Chakras, los centros en el Cuerpo Astral", "Peligros y engaños de la canalización", "La magia negra y su lavado de imagen" y "¡Cuidado con los Rishis estelares!".

Sin embargo, la tendencia neoerista debe su nombre a la percepción de que ahora "está surgiendo un nuevo periodo o ciclo astrológico para la Tierra y su humanidad", llamado Era de Acuario, y que reemplaza al de Piscis. Esto es más que una simple idea, pues también representa un hecho astronómico y científico innegable, independiente de lo que uno elija creer acerca del aspecto astrológico en ello.

Y este es un tema con el que definitivamente la Teosofía está de acuerdo, mientras que dice relativamente poco sobre el particular.

El Movimiento Teosófico moderno fue fundado en 1875, y de manera significativa el período 1875-1900 marcó la intersección de tres grandes ciclos para la humanidad, como recalca Robert Crosbie en “Answers to Questions on The Ocean of Theosophy”, p. 190-192.

No sólo se trató de (1) un “intento centenario” regular y comenzado por el gran Tsong Kha-pa, cuando en el último cuarto de cada siglo la Hermandad de Adeptos realiza un esfuerzo para lograr un mayor despertar espiritual de la raza humana, sino que también coincidió con (2) el cierre del primer ciclo de 5.000 años para la Kali-Yuga (1897-1898) y el comienzo del segundo subperíodo de ésta última, así como (3) la clausura de la vieja era pisciana y el amanecer gradual de la siguiente o acuariana, de aproximadamente 2.155 años comenzando en o alrededor de 1900.

Como se mencionó en otro artículo: “Una intersección tan importante de ciclos ocultos sólo ocurre una vez cada varios miles de años. La comprensión de este hecho debe indicar fácilmente la gran naturaleza y el elevado estado espiritual de la Representante de los Maestros como su Mensajera y Agente Directo en ese momento. Tal y como hacen los miembros de ciertos grupos 'teosóficos' y sus filiales, suponer que en un instante tan crucial Ellos enviarían a un individuo torpe y propenso a errores, incapaz de entregar su mensaje de la forma que Ellos deseaban, e inadecuado para la tarea completa, constituye un insulto tan grave que equivaldría a una bofetada para los Maestros".

Curiosamente, en realidad la Teosofía dice mucho más sobre el respectivo cierre y amanecer de los primeros dos subciclos de Kali-Yuga (la "Edad Oscura" o "Negra", "el instante del comienzo" acaecido a las 2:27:30 a.m. del 16 de febrero del 3.102 a. de C. según "La Doctrina Secreta", vol. 1, p. 662) que respecto al término y alba de las eras pisciana y siguiente.

El Kali-Yuga, del que generalmente se dice comenzó en el momento de la muerte de Krishna en la antigua India, se inició durante la era astrológica/astronómica de Tauro. Las posteriores etapas de Aries, Piscis, Acuario y otras más son ciclos pequeños dentro de la etapa mayor de Kali-Yuga. Para más información sobre las duraciones y órdenes de las Yugas, véase la entrada homónima.

La única declaración específica que H.P.B. hizo con referencia a la Era de Acuario fue en su artículo de 1887 "The Esoteric Character of the Gospels". Allí dice:

“Hay varios ciclos notables que terminan a finales de este siglo. Primero, los 5.000 años del periodo de Kaliyug, y nuevamente la serie mesiánica de los judíos samaritanos (también cabalísticos) del personaje conectado con Piscis (Ichthys o Dag, el 'hombre-pez'). Es un ciclo histórico y no muy largo, pero muy oculto, que dura unos 2.155 años solares y tiene una verdadera importancia sólo cuando se calcula por meses lunares. Ocurrió en 2.410 y 255 a. de C., o cuando el equinoccio entró en el signo del Carnero y otra vez en el de Piscis. Cuando dentro de pocos años ingrese en el signo de Acuario, los psicólogos tendrán que trabajar un poco más, y las idiosincrasias psíquicas de la humanidad experimentarán un gran cambio".

Si hacemos los cálculos, su declaración indica el año 1900 como el amanecer de la Nueva Era de Acuario.

Pero una palabra importante en esa declaración no debe ser pasada por alto, a saber, "dura unos 2.155 años solares" y no se dice que esto sea de manera "exacta y definitiva".

Entonces, con esto en mente no podemos decir que Blavatsky señalara definitivamente el año 1900 como la "fecha precisa" en que la Era de Acuario tendría que iniciarse, pero es posible afirmar que debió haber estado muy cercana a dicho año y en consecuencia sus palabras y cifras llevan a deducir con certeza que la Era de Acuario ya está comenzando. Y esto tiene sentido cuando observamos la enorme cantidad de cambios en casi todos los campos y aspectos de la vida humana, el pensamiento y la civilización que ocurrieron desde principios del siglo XX en adelante.

No obstante, la Teosofía sostiene que ningún ciclo comienza y termina repentinamente, pues siempre hay una fase de transición gradual en que las energías ocultas y la influencia del periodo antiguo se desvanecen de modo progresivo y las del entrante se destacan paulatinamente.

Muchos astrólogos y astrónomos afirman que no es probable que ingresemos completamente en las influencias del Aguador hasta unos pocos siglos más, pero eso no significa que no nos encontremos en los comienzos graduales de la fase acuariana.

¿Y qué pasa con el término actual "Nueva Era"?

Por lo general, el origen de esta denominación -popularizada en las últimas décadas y principalmente a través del ismo que lleva su nombre- se atribuye a Alice Bailey. Si bien es cierto que el uso bastante frecuente del término en sus libros fue lo que condujo a su difusión inicial en torno a la década de 1930, en realidad fue empleado ocasionalmente antes de esa época por Annie Besant y C.W. Leadbeater, pertenecientes a la Sociedad Teosófica de Adyar.

La propia H.P. Blavatsky nunca utilizó el término específico "Nueva Era", aunque como acabamos de ver hizo referencia al inicio de la Era de Acuario y expresiones como "el Nuevo Ciclo", pero al parecer este concepto pudo haberse creado inicialmente con William Judge, su colega y cofundador del Movimiento Teosófico, y sólo aparece tres veces en sus extensos escritos. En "A Year on the Path" (artículo publicado en su revista The Path en marzo de 1887) dice: "Una nueva era no está muy lejos"; en "Stray Memoranda" (The Path, febrero de 1889) habla sobre "el alba de una nueva era", y en la cuarta parte de "The Synthesis of Occult Science" (ibídem, mayo de 1892) afirma que "no será posible evitar que la nueva era entre en el reino oculto".

Cuando H.P.B. usó la expresión "nuevo ciclo" como en su artículo homónimo, no es posible saber realmente si se refería a la Nueva Era de Acuario, al nuevo subperíodo de Kali-Yuga o incluso el efecto coincidente de ambos.

Sin embargo, es importante leer "The New Cycle" y al igual que todos sus escritos. En ese texto, fechado el 21 de marzo o durante el equinoccio de primavera/otoño de 1889, Blavatsky declara:

"Pero ustedes, ocultistas, cabalistas y teósofos, saben bien que una palabra tan antigua como el mundo, aunque nueva para ustedes, ha sonado al comienzo de este ciclo y si bien no está enunciada para esos otros, se encuentra potencialmente en la suma de las cifras del año 1889; ustedes saben que acaba de tocarse una nota nunca antes escuchada por los hombres de la era actual, y que apareció un nuevo tipo de pensamiento y fomentado por las fuerzas evolutivas. Este ideario difiere de todo lo que se ha producido en el siglo XIX; sin embargo, es idéntico a lo que fue la nota clave y piedra angular de cada centuria, especialmente la última: 'Libertad absoluta del pensamiento humano'".

Cuando la autora habla de que "[suena] una palabra tan antigua como el mundo, aunque nueva para ustedes", ¿se está refiriendo tal vez a la palabra sagrada AUM que en ese momento apenas empezaban a conocer los occidentales? ¿Acaso “los Hermanos” o Maestros de Sabiduría hayan entonado este sonido divino de cierta manera como un medio para influir en la tendencia del inminente Nuevo Ciclo?

No podemos decirlo, pero en otra parte del artículo Blavatsky también agrega las siguientes palabras potentes:

"Quienes no puedan concebir un Ego espiritual, un Alma viviente y Espíritu eterno dentro de su cáscara material (que debe su vida ilusoria sólo a estos principios); aquéllos para quienes la gran ola de esperanza en una vida de ultratumba es un proyecto amargo, el símbolo de una cantidad desconocida, el tema de una creencia sui generis o resultado de alucinaciones mediúmnicas o teológicas; todos ellos harían bien en estar preparados para las decepciones más agudas que el futuro pueda reservarles, porque se está elevando una fuerza mística desde las profundidades de las aguas negras y fangosas de la materia, escondiendo de ellos el vasto horizonte del más allá en todas partes (...) A lo sumo y hasta ahora es un simple toque, pero uno sobrehumano y calificado de 'sobrenatural' sólo por supersticiosos e ignorantes. En este momento el Espíritu de la Verdad se está moviendo sobre la faz de estas aguas negras y, al separarlas, las obliga a entregar sus tesoros espirituales. Este espíritu es una fuerza que no se puede controlar ni detener; aquéllos que lo reconocen y sienten que éste es el momento supremo de su salvación, serán llevados por él más allá de las ilusiones de la gran serpiente astral. La dicha que experimentarán será de tal nivel que, si no estuvieran espiritualmente separados de sus coberturas carnales, esta bienaventuranza sería para ellos como una cuchilla afilada. No experimentarán un placer, sino una dicha que es el anticipo de la sabiduría de los dioses, del conocimiento del bien y el mal y los frutos del Árbol de la Vida".

En otro artículo titulado "Our Cycle and the Next" y que tampoco especifica exactamente de qué ciclos se habla, Blavatsky pregunta:

“Pero ¿qué tiene reservado el nuevo ciclo para la humanidad? ¿Será simplemente una continuación del presente, sólo en colores más oscuros y terribles? ¿O amanecerá un nuevo día de luz solar pura, verdadera, de caridad y felicidad genuina para todos? La respuesta depende principalmente de los pocos teósofos que fieles a sus colores a través de buena o mala reputación aún luchan en la batalla de la Verdad contra los poderes de la Oscuridad".

¿Puede ser realmente que el destino del Nuevo Ciclo dependa en gran medida de los teósofos?

Para nosotros y especialmente si sondeamos el estado actual del Movimiento Teosófico, lo anterior puede sonar inimaginable, pero eso se debe a que la mayoría de los teósofos del siglo XX optaron por ignorar o incluso rechazar totalmente la Teosofía de H.P.B. en favor de versiones muy diferentes y supuestamente "mejores y más avanzadas" de la Doctrina, las ofertas de "líderes autopromocionados" en varias organizaciones y que se proclamaron "sucesores ocultos" de Blavatsky.

Robert Crosbie, fundador de la Logia Unida de Teósofos -la única rama o corriente del Movimiento que se mantuvo y sigue completamente fiel a las enseñanzas originales e inalteradas- escribió lo siguiente en un artículo (junio de 1913) titulado "Some Unavoidable Deductions":

"Nunca debe olvidarse que Ella fue y es la Profesora. Si esto hubiera sido recordado y con todo lo que eso implica, los años desde Su partida habrían sido testigos de un cuerpo unido de teósofos ante el mundo y un aumento en el poder y conocimiento en ese conglomerado, tanto individual como colectivamente, lo cual habría servido para encausar el pensamiento occidental en canales correctos y evitando así muchos desastres".

Para Blavatsky y sus Maestros-Adeptos, la labor y obligación teosóficas eran extremadamente serias y de gran envergadura. “Hermanos míos, en vuestras manos se pone en fideicomiso el bienestar del próximo siglo, y así como la confianza es grande, igualmente la responsabilidad es enorme", como ella declaró poco antes de fallecer. Sus principales reflexiones sobre este tema pueden leerse en "La tarea y responsabilidad de los teósofos: algunas advertencias serias".

El artículo "Our Cycle and the Next" se cierra con estos párrafos:

"Si la Teosofía prevalece en la lucha, si su filosofía omnímoda cala hondo en las mentes y los corazones humanos y sus doctrinas de Reencarnación y Karma (o en otras palabras, Esperanza y Responsabilidad) encuentran un lugar en las nuevas generaciones, entonces amanecerá el día de regocijo para todos los que ahora sufren y son marginados, porque la Teosofía real es ALTRUISMO, y no podemos repetirlo con demasiada frecuencia. Es amor fraternal, ayuda mutua y devoción inquebrantable a la Verdad. Las nubes oscuras se alejarán y una nueva humanidad nacerá sobre la Tierra y advendrá una EDAD DORADA si los individuos se dan cuenta de una vez que sólo en esas cualidades se puede encontrar la verdadera felicidad y nunca en la riqueza, las posesiones o cualquier gratificación egoísta.

Pero si no es así, entonces la tormenta estallará y nuestra jactanciosa civilización occidental y la iluminación espiritual se hundirán en un mar de horror que su historia paralela nunca ha registrado".

Por supuesto, la idea de que los principios -o más bien leyes- de karma y reencarnación "encuentren un hogar" en "las nuevas generaciones" significa muchísimo más que las personas que simplemente afirman creer en tales aspectos. Esto debe denotar una comprensión clara y correcta que se traduce en vivir de acuerdo con esos principios y todo lo que implican, pero todavía estamos muy lejos de ese objetivo.

Y esto nos lleva a un punto final. Si bien la opinión popular de los neoeristas es que la Era de Acuario será una especie de "periodo dorado" para la humanidad, la Teosofía no contempla un panorama tan sentimental.

Siempre existen numerosos ciclos diferentes aunque interrelacionados, y como señalamos la Era de Acuario es sólo una fase menor dentro del gran escenario de Kali-Yuga, la Era de Oscuridad.

Algunos neoeristas equiparan la Era de Acuario con el Satya-Yuga del que se habla en el hinduismo, un período extremadamente largo de "Edad Dorada" y que significa el final definitivo del Kali-Yuga. Sin embargo, no existe una base legítima para tal idea, pues pertenece a una conducta de optimismo inspirador pero bastante gelatinoso. Estamos adentrándonos más en el Kali-Yuga y cuanto más avanzamos, las cosas se hacen más oscuras según señala "La Doctrina Secreta". Quienes estén interesados pueden consultar una descripción profética del Vishnu Purana citado en dicha obra de Blavatsky, volumen 1, p. 377-378.

La Era de Acuario puede convertirse en un período brillante, pero eso dependerá de la humanidad y las decisiones que tome colectivamente y, como indica H.P.B., también dependía mucho de que los teósofos y el Movimiento Teosófico se mantuvieran fieles a las enseñanzas originales e hicieran su trabajo correctamente. Nos percatamos con tristeza que la gran mayoría no acató aquéllo y aún no lo realizan de buena forma, pero aún así cada persona puede intentar hacer lo mejor que pueda para establecer una diferencia necesaria en el mundo, comenzando con la autotransformación y la difusión de ideas y principios correctos.

H.P.B. declaró en la última página de "La Clave de la Teosofía" que "la Tierra será un paraíso en el siglo XXI comparado con lo que es ahora" si los teósofos y el movimiento teosófico hicieran su trabajo correctamente a lo largo del siglo XX. Pero al menos estas palabras indican la posibilidad de que la primera parte de la Era de Acuario sea prometedora.

Sin embargo, la mayoría de lo que la gente dice respecto a la Era de Acuario describiéndola como "un momento de mayor armonía, colectividad, paz, universalidad", etc., se deriva de la astrología exotérica estándar y las ideas tendenciosas "Nueva Era" del siglo XX. Es posible que algunos de esos conceptos sean ciertos, pero las enseñanzas teosóficas otorgadas no hacen tales explicaciones categóricas al respecto, por cuanto no podemos aplicarles ninguna autoridad.

En el artículo "Las Siete Subrazas" dijimos:

“No obstante, un aspecto llamativo a tener en cuenta sobre la sexta subraza venidera es que su nacimiento -o quizá debiéramos decir 'gestación'- se corresponde estrechamente con el amanecer de la Nueva Era de Acuario, del cual Blavatsky describió su inicio gradual en torno al año 1900.

Desde esa perspectiva podría verse como la 'subraza acuariana', pero incluso ese nombre no sería del todo exacto, ya que cada edad astrológica no dura más de 2.160 años aproximadamente, y cada subraza dura mucho más tiempo”.

Sobre la Sexta Subraza de la actual Quinta Raza-Raíz, las enseñanzas nos dicen:

"'Ahora bien, la Filosofía Oculta enseña que incluso ahora, ante nuestra misma vista, la nueva Raza y razas preparan su formación, y es en América donde la transformación se verificará y ha empezado silenciosamente' (H.P.B., 'La Doctrina Secreta', vol. 2, p. 444).

'Se dice que esta quinta subraza se está preparando en América para la transición o transformación en la sexta subraza; no está del todo claro si en los Estados Unidos de hoy pertenecemos a la séptima raza familiar de la quinta subraza, o a la primera raza familiar de la sexta subraza; de todos modos parece cierto que estamos cerca de dicho punto de transición' (William Q. Judge, 'Rounds and Races')".

“'Se enseña claramente que en América se desarrollará la nueva sexta raza, y que aquí todas las razas de la Tierra están involucradas en una gran amalgama de la cual resultará una subraza altamente desarrollada, después de la cual evolucionarán otras por procesos similares hasta que se complete la nueva'” (William Q. Judge, 'El Océano de la Teosofía', p. 26-27)".

Y eso no es todo lo que los autores tienen que decirnos, y en consecuencia recomendamos una lectura cuidadosa y reflexiva del artículo ya citado para una mayor apreciación de este tema, que se relaciona con un evento que está sucediendo justo ahora en nuestro mundo.