Mostrando entradas con la etiqueta Individualismo/colectivismo absolutistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Individualismo/colectivismo absolutistas. Mostrar todas las entradas

31 de julio de 2026

Tradis y progres, las escorias malditas


"Sólo reconocemos una Ley en el Universo: 
la de Armonía, del EQUILIBRIO perfecto" 
(Mahatma K.H., Carta n° 22 para Alfred Sinnett).

En religión y temas místicos, los conceptos de tradicionalismo y universalismo/progresismo son formas opuestas de responder a la misma pregunta: "¿que se hace con la Verdad Revelada en un mundo que cambia?" No son denominaciones formales como decir "católicos", "budistas" o "judíos", sino corrientes de pensamiento que aparecen dentro de casi todas las tendencias relacionadas.

Para este artículo, preséntase un esquema general y crítico de dichas corrientes, pensando en los lectores noveles que recién exploran la Teosofía u otras formas de religión. Quien suscribe está consciente de que habrá limitaciones o generalidades sujetas a cuestionamientos, pero no es su propósito entrar en un análisis exhaustivo que puede consultarse en textos especializados.


01. Tradicionalismo: "si cambias la forma, pierdes el contenido"

A veces se le llama "Tradición Perenne" o "Escuela Tradicionalista". Propone una Verdad única y metafísica, donde todas las grandes religiones auténticas son formas diversas de una misma Tradición Primordial. Con todo, esos credos no son "iguales" al considerarse vehículos válidos otorgados "desde el Cielo" para pueblos y épocas definidos. Existe un núcleo metafísico común y una cáscara dogmática externa, propias de cada religión y sin mezclarse jamás.

Bajo dicha tesitura, la autoridad "viene desde arriba", ya sea en formato de escrituras, ritos, linajes iniciáticos y maestros; como resultado, se considera peligrosa la experiencia personal sin un margen ortodoxo.

La historia humana, según los tradicionalistas, ha ido en declive sobretodo cuando ahora vivimos en Kali Yuga, la Edad Oscura donde todo se trastoca y corrompe, por lo cual es urgente preservar símbolos, jerarquías y formas antiguas de gobernanza.


a) Orígenes/autores/ejemplos contemporáneos:

René Guénon, Frithjof Schuon, Ananda Coomaraswamy, Titus Burckhardt (siglo XX). En lo tocante al ámbito cristiano, el "tradicionalismo católico" rechaza las reformas del Concilio Vaticano II y vuelve a la liturgia pre-1962. En el Islam, sus escuelas adherentes repudian todo conato de modernización. De esta manera, la corriente tradicionalista no nace en calidad de "religión nueva", sino como crítica a la modernidad desde dentro de las religiones.


b) Fallas y problemas conceptuales:

-El tradicionalismo asume que puede identificar cuál es el "núcleo puro" de cada tradición y separar lo esencial de lo cultural, un aspecto que no pocos historiadores señalan muy difícil de probar.

-Divide entre "iniciados" y "profanos" (clasismo/elitismo), pudiendo llevar a un desprecio del mundo común y pocas acciones sociales.

-Enfrenta acusaciones de anacronismo, pues al idealizar el pasado, a veces congela prácticas que en su contexto tenían otra función, arriesgando convertir la forma en idolatría.

-Exhibe un cinismo histórico evidente, porque si todo es "decadencia", cuesta mucho justificar el cambio, la ciencia racional o la justicia a un nivel más colectivo.


02. Universalismo/progresismo religioso: "si rindes culto a la forma, pierdes el espíritu"

Esta tendencia agrupa subcomponentes como la teología liberal, el pluralismo, la Teosofía [!!!], el baha'ísmo y gran parte de la espiritualidad Nueva Era. Se cimentan en el concepto de "unidad en lo diverso", donde todas las religiones apuntan a la misma Divinidad Suprema, cuyas diferencias atañen a lenguajes y culturas; dicho de otra manera, "hay muchos caminos, pero sólo una montaña".

Según esa propuesta, la Revelación es un proceso que no ha terminado aún, pues la humanidad evoluciona espiritualmente, y las religiones también deben cambiar de acuerdo a los tiempos. En este sentido, la ética y el cultivo de amor/compasión son más trascendentes que el dogma.

A diferencia de su rival doctrinario, la autoridad se halla en experiencias directas, la conciencia, la razón y el diálogo interconfesional. Así, las instituciones son útiles pero no absolutas. La idea de inmanencia apunta a que lo Divino reside en toda persona y se manifiesta en el progreso humano, que ve al mundo no sólo cual "lugar de caída", sino a fuer de entorno para la autorealización.


a) Orígenes/autores/ejemplos modernos:

Ilustración (siglo XVIII) con Kant, Lessing, Diderot, etc.; Teosofía blavastkiana (1875-1891) [!!!], Parlamento de Religiones del Mundo en Chicago, 1893 (s. XIX); credo Bahá'í, Concilio Vaticano II (1962-1965) y el Nostra Aetate; teología de las religiones de acuerdo a John Hick y Raimundo Panikkar; moda de la "espiritualidad sin religión", sincretismo forzado, práctica secularizada del mindfulness.


b) Fallos y obstáculos conceptuales:

-Muestra un relativismo excesivo, porque si todas las religiones son "iguales", ¿por qué alguna tendría algo que decir que otra no? Esto termina por vaciar su contenido específico y el símbolo se torna una metáfora.

-Agrava un sincretismo superficial, que junta elementos de tradiciones sin su contexto ritualístico, amenazando con romper su coherencia interna (verbigracia, utilizar piezas de distintos motores para hacer funcionar un engranaje).

-Se le ataca por constituir "progresismo sin ancla": al adaptarse tanto al mundo moderno, corre el riesgo de volverse sólo psicología con ribetes de ética social, y pierde la dimensión de lo trascendente y misterioso.

-Niega la exclusividad que muchas tradiciones reclaman para sí. La mayoría de credos históricos dicen "este es el camino", pero los universalistas tienen que reinterpretarlas para que encajen.

Como puede apreciarse, ni "tradis" ni "progres" están libres de problemas porque ambos tocan el límite de lo humano, intentando hablar de lo Absouto/Dios sin traicionarlo con palabras, instituciones o modas pasajeras.


03. Crímenes cometidos por gobiernos bipolares

a) Tradis diabólicos

-Inquisición española. Defendía la unidad católica como base del Estado (modelo tradicionalista de cristiandad), y operó entre 1478 y 1834, siendo abolida definitivamente en ese último año. Según estudios de Henry Kamen y del Archivo Histórico Nacional, entre 1500 y 1700 hubo aproximadamente 44.000 procesos; de ellos, se cuentan unas 3.000 a 5.000 ejecuciones por pena de muerte. La mayoría de otras condenas consistió en penitencias, multas o cárcel. En definitiva, se utilizó el Estado para imponer ortodoxia.

[Otros episodios (números indican muertes): cruzada albigense contra los cátaros (s. XIII, 200.000-1.000.000); catástrofe demográfica en América (desde 1492 al s. XVII, 40-60 millones, repartidos entre enfermedades traídas de Europa/vulnerabilidad impuesta por el régimen, guerras de conquista y violencia estructural); masacre de San Bartolomé (1572, 10.000-30.000); Guerra de los Treinta Años (1618-1648, 4,5 a 8 millones); cacerías de "brujas" en Europa/Norteamérica (s. XV-XVIII, 40.000-60.000); asimilación forzada de pueblos indígenas en Canadá y EE.UU. (s. XIX-XX, 4.000 a 10.000); hambruna de Bengala (1943) en India británica (1858-1947, 2,1-3 millones); genocidio circaciano por el Imperio Ruso (1864, ~1,5 millones); genocidios del Imperio Otomano (1914-1923, 1,5-2,5 millones); genocidio del pueblo yasidí por el Estado Islámico fundamentalista (2014, 5.000-10.000); extremistas del Boko Haram en Nigeria, amparados en su interpretación ultraortodoxa de la sharia (2009 hasta hoy, 350.000 de acuerdo a la ONU); limpieza étnica de budistas fanáticos contra rohinyás en Myanmar (2017, 6.700 a 10.000)]. 

-Satí o quema de viudas en India. Es una práctica vinculada a ciertas interpretaciones hinduistas de honor familiar y deber de las viudas, y hoy tiene respaldo por brahmanes tradicionales de varias regiones. Ha venido documentándose desde el siglo V, y fue prohibida legalmente por los británicos en 1829 con la figura de Lord Bentinck junto a Raja Ram Mohan Roy. En la Presidencia de Bengala, entre 1815 y 1828 se registraron 8.135 casos oficiales, pero el número real habría sido mayor. Tras la prohibición bajó drásticamente, ya que para 1830 hubo 463 reportes en toda la India británica. El satí no pasó de ser un intento de "sacralizar" una costumbre cultural como "deber religioso", aunque transgrediera la vida.

-Matrimonio infantil, castas e intocabilidad. La típica estructura social hindú incluye varnas (ocupaciones) y jatis (castas), mientras el carácter "intocable" afectaba a daltis o "parias". El sistema de castas tiene más de 2000 años, y la intocabilidad fue prohibida en la Constitución india de 1950, Art. 17. De acuerdo al censo de 2011, 201 millones de personas se identificaban como "scheduled castes" (registradas), ó un 16,6% de la población, e incluso el NCRB de India reportó 50.900 crímenes contra ese grupo en 2020.

Relativo al matrimonio infantil, la Ley Sharda de 1929 fijó edad mínima en 14 años para niñas y 18 en niños, mas la UNICEF (2021) determinó que el 23% de mujeres entre 20-24 años en India se casó antes de cumplir 18. Es más: amparados en plataformas como Facebook, no pocos pervertidos "brahmánicos" se jactan con fotos de sus esposas menores de edad y los hijos que concibieron con ellas. Semejante aberración trata de convertir la jerarquía social en un "orden divino" e "inmutable".


b) Progres diabólicos

-Terror durante la Revolución Francesa. Fue el primer gran experimento de universalismo político con el lema "libertad, igualdad y fraternidad", donde se rechazaron privilegios tradicionales. El llamado "régimen del Terror" funcionó del 5 de septiembre de 1793 al 28 de julio de 1794; el Tribunal Revolucionario decretó 16.594 ejecuciones oficiales por guillotina, otras 10.000 personas fallecieron en prisión, y en la Vendée se estiman 170.000 a 200.000 muertos por represión. Para este caso, "la virtud sin límites se vuelve terror", sacrificando individuos por el "pueblo" abstracto.

-Dictaduras del siglo XX en nombre del "progreso" y la "ciencia". Nómbrese a la U.R.S.S. (1917-1953), que deseaba construir una "sociedad igualitaria" y proscribir religiones. Las estimaciones por R.J. Rummel y el Archivo Memorial fijan de 20 a 30 millones de muertos a través de purgas, hambrunas (Holdomor ucraniano, 1932-1933) y el Gulag. China y su "Gran Salto Adelante" (1958-1962) justificó la industrialización rápida y eliminar tradiciones taoístas o confucianistas; los números demográficos apuntan a 15-45 millones de muertos por hambre. En Camboya, el Khmer Rouge (1975-1979) tuvo por entibo la doctrina del "Año Cero", suprimir estructuras anquilosadas y crear "hombres nuevos", produciendo de 1,7 a 2 millones de fallecidos, equivalente al 25% de la población.

-Democracia liberal y sus manos manchadas de sangre. Durante la Primera Guerra Mundial, las democracias liberales compitieron por colonias igual que las monarquías, y en la Segunda utilizaron bombardeos a civiles para ganar el conflicto (Dresde (1945), 25.000 muertos; Hiroshima/Nagasaki (1945), 140.000 a 226.000 muertos).


04. Teosofía Original: ruptura completa de la dicotomía para imbéciles

El desglose previo se basa en consideraciones histórico-materialistas, y a todo estudiante serio de Teosofía Genuina le llama la atención que clasifique esta enseñanza en la etiqueta de "universalista". La realidad dura e incómoda para los lamesuelas del pensamiento esquizoide moderno (y muy rentable, dicho sea de paso) es que ni los Mahatmas himalayos, ni Blavatsky, ni sus continuadores confiables hasta la década de 1930-1940 en Europa y EE.UU. no fueron ni serán jamás "tradis" vinagretas ni "progres" libertinos, causando así un rompimiento total de ese diagrama simplista. Plantearon una tercera vía que los anticuados malolientes del siglo XX todavía siguen calumniando, y los pelagatos contestatarios también malentienden.

Los "honorables académicos" de prejuicio cómodo encasillan a la Teosofía como "universalista" por tres razones: a) pluralismo religioso al declarar "No existe religión más sublime que la verdad", aceptando miembros de todas las fes (igual que hoy), alineándola con el Parlamento de Chicago en 1893; b) la idea de Rondas, Razas-Raíz y progreso del Alma humana, que sonó muy "evolucionista" en el siglo XIX; y c) quiso unir ciencia, religión y filosofía, que era el estandarte del progresismo ilustrado. Sin embargo, eso es ver la doctrina teosófica sólo desde fuera, porque adentro el contenido es mucho más incómodo.


a) La Teosofía Original NO ES PROGRELIBERTINA:

-Blavatsky, William Judge y Bahman Wadia señalaron sin tapujos que el aborto, el control de natalidad, las actitudes hedonistas compulsivas y los afanes materialistas no son "opciones", sino signos de decadencia kármica, lo cual choca de frente con el izquierdismo activista que tiende a ver todo como "evolución lineal" sin más.

-Enseña y promueve apartidismo radical, donde ninguna forma política moderna no cura ni regenerará nunca a hombres o mujeres malvados. Atacó y seguirá pisoteando al capitalismo darwinista y el comunocialismo resentido, dejándola absolutamente fuera del eje izquierda-derecha. Sus críticas, entonces, se formulan desde un plano ético-espiritual, nunca económico.

-Su férreo antimaterialismo científico se prueba con varias profecías cumplidas en La Doctrina Secreta y las Cartas Mahatma; igualmente, la defensa de fenómenos ocultos en 1880-1890 era ir contra la "ciencia oficial" del progresismo. Hoy muchos físicos (unos más disparatados o prudentes que otros) vuelven a estudiar nociones de "campos cuánticos", "éter luminífero" o "estructuras subatómicas" que en su tiempo habrían sido herejía para ambos bandos.

-Critica a las religiones institucionales, sin caer en la gilipollez neoerista de espetar "todas son lindas". Al contrario, señala que "todas están podridas en su cáscara", pero "conservan una Sabiduría que se mantiene con los siglos", haciéndola más dura que el universalismo "cordial".


b) La Teosofía Original NO ES TRADICIOVINAGRE:

-Rechaza absolutamente la jerarquía social rígida. Durante sus conferencias por India en los años '20, el entonces delegado gubernamental Bahman Wadia expresó sus deseos de que "la hija de un brahmán pueda casarse con su cocinero" (The Theosophist, noviembre 1921), en un esquema societal donde las castas convivieran de forma armónica y sin humillaciones, como reflejo del discernimiento espiritual que se adquiere al vivir experiencias en múltiples contextos. Esto es impensado para un tradirancio que defiende distinciones arbitrarias y órdenes fijos.

-No propugna "una sóla corriente"; por ejemplo, Guénon sostenía que las tradiciones eran y son independientes, pero Blavatsky y los Mahatmas invitan a estudiarlas todas, porque poseen fragmentos válidos de la Gupta-Vidya o Doctrina Secreta.

-No promociona ninguna superioridad imperialista/tribal/geopolítica/religiosa por encima de otros pueblos, países o razas, sino sólo en el sentido ético-kármico y el uso de facultades parapsíquicas en pos del Orden Natural y Cósmico.

-Es sensatamente optimista en el largo plazo, pues si bien habla con frecuencia del Kali Yuga, también imparte la noción de Siete Razas-Raíz y un futuro esplendoroso para la humanidad, no sin antes pasar por muchas tribulaciones o limpiezas kármicas a nivel individual, colectivo, bélico, climático, geológico y otras, sin quedarse en una paranoia "diplomática" ante las transformaciones.

Resumiendo, la Teosofía de Blavatsky y sus continuadores fiables tienen por tesis que la Religión-Sabiduría existió una vez, se fragmentó en todas las corrientes místicas, y ahora hay que arreglar el cagazo usando ciencia, razón y espiritualidad, sin someterse a ninguna iglesia, secta ni ideología politiquera.

La pseudoteosofía (promulgada por sectores masónicos/cristiano-católicos de ultranza) del siglo XX y el New Age baboso se volvieron pura "síntesis azucarada" para tontos y desinformados, y por eso los ejemplares de prostitución intelectual en "academias" le homologan con las Enseñanzas Originales. Actualmente asistimos a un verdadero carnaval de influenciadores, "cazadores de símbolos", hipertolerantes, víboras puti-trepas de cherrypicking y otros estiércoles de ambas facciones que no son ni serán verdaderos esoteristas ni aprendices, porque no son capaces de decir "hasta aquí llegamos, este es el límite y no podemos hacer más", aun conociendo los hechos concretos que les cuestionan duramente. Y tampoco son místicos genuinos, toda vez que desprecian el Orden Natural en favor de sus intereses turbios.

Habrá quizás (quizás) un tímido "acercamiento" de extremos respecto a casos muy aislados, pero esta máscara es sólo una evasiva que busca imponer "80% de uno y 20% de otro", nuevamente, dentro del marco adictivo al dinero, el estatus sin mérito limpio y los afanes por celebridad. Menciónese a vuelo de pájaro el circo de sus perritos escandalosos del anarcofacherío y anarcozurderío, quienes no encuentran nada mejor que apropiarse de filosofía clásica -incluso denigrándola- al objeto de seguir creando violencia psicológica indiscutible en sus audiencias.

Malditos sean todos ellos, ricachones y arribistas lamesiesos, por jugar con los más débiles e ignorantes, el ocultismo noble y la dignidad humana. Que sufran todo lo indecible, todas las ocasiones necesarias, con miras a aprender sus lecciones, y que se restituya al Espíritu en el lugar y resplandor que le corresponde. 

¡Que se cumpla al pie de la letra!

Aquila in Terris

19 de julio de 2023

Los "espiritualipócrita$" que dan "lecciones de teoría y práctica"


El concepto de "hipocresía" incomoda a millones de practicantes "místicos", en especial los arrellanados en tendencias biestupidizantes e infructuosas (en todo el espectro que les engloba), y a las cuales no dudan en hacer un lavado de imagen cada cierto tiempo, incluso si ello significa torcer doctrinas nobles, imparciales y profundamente revolucionarias como la propia Teosofía.

Cualquier persona sincera y cuestionadora de rebaños cenagosos dará poca o ninguna importancia a sus berrinches pseudointelectivos y pleonásticos con aires de "modernidad", en muchos casos más representativos de lamezapatos atormentados que de personas cuerdas y comprometidas por servir a sus semejantes. Ante los cuestionamientos sobre la ideologización subnormal e innecesaria en Teosofía, los "universalistas" postizos del Movimiento recurren a la estratagema de señalar como "ilusorio" el reclamo justo de mucha gente acerca de "la imposibilidad de combinar calma y sabiduría en la vida real, evitando ansiedades u otros desequilibrios relacionados". Así, la idea fundamental de su engaño es relegar por completo la autocrítica y traspasar toda responsabilidad al individuo común por su "falta de interés" o "malos hábitos procrastinadores" en la disciplina ético-espiritual, obviando además una serie de aspectos no menos graves que involucran tanto a esos "arquetipos incuestionables" como a la población general.

[Como trasfondo, añádase la relación simbiótica entre maldad premeditada y negligencia, los rasgos prevalecientes en dichos especímenes. La primera característica estimula conductas de omisión o indiferencia egoísta, y la segunda deviene combustible de aquélla; ergo, no cabe hablar de caprichompasión según la plantean ciertos "teósofo$"].   

01. Hay tres conductas destructivas que caracterizan la incoherencia fáctica entre varios autores. Primero, los mal llamados "teósofos" parcializantes (y los miembros viciados de otras religiones) son los principales culpables de desvincular la teoría de la práctica. La acotación popular de que "el misticismo puede sonar muy bonito, pero es impracticable", es precisamente una consecuencia directa de la hipocresía o los embustes elaborados por dicha gentuza para fines de autoengaño o manipulación de masas. Segundo, las actitudes ideologizadas suelen expresar el abandono implícito de la intención por tratar de ser coherente, pues la persona con esa patología se justifica de antemano en su odioplomacia y desecha la idea de vivir la sabiduría en su cotidianidad; por ende, debiera tener el suficiente coraje para descartar también la Teosofía que tanto dice "alabar", y en lugar de ello se aproxima gustosa al abismo ético y de forma imperceptible. Tercero, al poner obstáculos hurgamanderos y tan superficiales, demuestran no tener la cognición más elemental de un hecho histórico que inspiró los inicios del Movimiento: las prácticas ejemplares de calma y sabiduría solían provenir de personas que renunciaron a quimeras separatistas o lagartonas y permanecieron en el mundo, estableciendo el parámetro de no aferrarse a humoradas borreguiles, y por ello estaban más comprometidos con el centro de paz en su fuero interior, ya sea de modo formal/informal, consciente o inconsciente.

Las diversas corrientes místico-esotéricas han documentado y difundido el testimonio de miles de sabios y aprendices de Sabiduría Perenne, dejando claro que sí es posible vivir en base a la simplicidad y no echando mano de complicaciones absurdas o artificiales que neuroticen más a lectorados o audiencias. Sin embargo, y aún cuando en la actualidad millones de ciudadanos honestos se esfuerzan por recorrer este camino práctico, considerando sus posibilidades o límites, se topan con una muralla enorme al comprobar el cinismo inveterado de los "exponentes" o "estudiantes" más proclives a defender a capa y espada -en modo indirecto, claro está- las mafias excrementicias en los sectores público o privado, y "haciendo ojitos" a causas "honorables" que para hoy están gravemente devaluadas y fuera de control, dependiendo del politizoológico que se trate.

En consecuencia, es muy necesario condenar abierta y continuamente a ese grupúsculo de "excepciones divinas al Karma", sin añadir las típicas coartadas imbéciles de que "ay, es que el asunto es tan complejo y dinámico...". A esto debiera llamarse "buenismo oxcitocinesco", pues la misión de ese puñado es imponer la falacia de que "la espiritualidad ofrece las mismas oportunidades evolutivas para todos", y ojalá sin despertar mayores cuestionamientos sobre los orígenes de fondos para sus viajecitos por el mundo, continuando la trama de recibir u otorgar favores particulares y extasiándose con el "hermoso caleidoscopio" del sistema, ya sea refregando en otros su acceso exclusivo a "estilos saludables" o bien soslayando problemas contemporáneos de especial urgencia, quedando todo el tiempo como simples monigotes desgastados e hilachentos cada vez que abren sus bocas pestíferas para "aleccionar".

02. El artículo "Materialismo, ingenuidad y carácter débil" examina la mala costumbre entre hordas de comodones materialistuchos de llamar como "impráctica" a la espiritualidad, creando cadenas de pretextos para justificar el hecho de que no se interesan por encarnar principios espirituales sólidos, ni siquiera dentro de sus posibilidades. Es importante no perder de vista que, hasta ahora, la pugna entre individualismo y colectivismo es intrínsecamente egomaníaca y no tiene nada que ver con iniciativas de educación ética, las cuales no existen en muchos países. Por esta razón, todos quienes critican la mala gobernanza en sus respectivas naciones debieran tener los genitales bien puestos para reconocer la inutilidad de cualquier modelo político mientras no se lleve a efecto una revolución mental, capaz de romper paulatinamente los moldes condicionantes que toman como rehén al sentido común, y que de hecho es cada vez más atípico si consideramos la chanchería mediática sintonizada por millones de bipelmazos odiosos.

En este caso específico, la mediocridad aparentemente inacabable de "optar por el mal menor" es un germen muy contagioso destinado a suprimir el vigor mental que genera el examen directo y sin remordimientos del mal humano, y apreciando cómo éste último se las arregla al objeto de vampirizar el trabajo político y las necesidades demográficas inmediatas. Sobre el tema del conformismo promovido con miras a la coacción reflexiva, conviene citar la mordacidad incluida en una fábula china llamada "Tres o cuatro castañas", escrita por Chuang Dsi:

"Un amaestrador de monos, en el Reino de Sung, era muy aficionado a estos animales y mantenía un gran número de ellos. Era capaz de entenderles, y los primates a él. El sujeto debía guardar una porción de la comida de su familia para dársela a sus changos, pero llegó un día en que el alimento no sobraba en casa, y quiso disminuir la ración para los simios. Sin embargo, temía que no estuviesen de acuerdo con esto, y decidió engañarlos.

-Les daré tres castañas cada mañana, y cuatro cada tarde -dijo el hombre-. ¿Será suficiente?

Todos los monos chillaron, alzándose en señal de protesta.

-Bueno, entonces ¿qué les parece cuatro en la mañana y tres por la tarde?

Los monos, esta vez, volvieron a ponerse en cuclillas, bastante satisfechos".

Si extraemos las connotaciones aplicables de esta historia a la época moderna, vemos que la imposición comunicacional del "mal menor" tiene por objetivo tratar siempre a los votantes como si fueran niños desilusionados, y haciéndoles partícipes de una "compasión resignada" sólo por formar parte de un esquema electoral o civismo forzado que raya en lo patético, explotando sensiblerías y rencores muy estudiados, cómo no, con la gentil ayuda de psicolobasuras al servicio del mal. Se supondría que, al pelear contra falsedades o exponerlas sin compromisos, aprendemos a refinar el discernimiento, pero en nuestros días los escándalos por delitos de corrupción sólo avivan la imbecilidad permanente de "jugar al empate" o sacando trapos al sol, haciendo de ello el juguete predilecto de ignaros conscientes o inintencionales, los mismos que desprecian o subestiman la espiritualidad seria, sin poner jamás en duda la condición pestilencial de partidos o sectas incapaces de ejercer un autoexamen consistente.

03. Visto lo anterior, no es aceptable ni menos "compasivo" hablar de "hipocresía sincera", ya sea en grupos teosóficos o de otro tipo. Para ser alguien honesto, no es forzoso recibir una "pedagogía apropiada", pues los pocos observadores imparciales se encuentran en cualquier estirpe y detentan esa capacidad de forma innata. Desde un punto de vista teosófico, lo ideal es que la educación básica o formal libere a la gente de falsedades heredadas en épocas, familias o entornos laborales, y particularmente propiciar instancias de autoanálisis. La pregunta es: ¿qué han hecho en 140 años esos "teósofos" sesgados y mala clase para traer esa liberación a todo el mundo (excluyendo la cristianofilia denigrante), y no sólo para oligarquías cabronas (del lado que sea) que siguen rapiñando al prójimo como denunciaba H.P.B. en "La Clave de la Teosofía" y otros escritos? Ya vamos a cumplir dos centurias presenciando ese circo, y es muy factible que estos bellacos polarizados sólo estén tratando de ganar tiempo para reescribir la partitura y letra de sus cantos seductores. ¡Y paradojalmente, en esto consiste su "ideal" de "flexibilidad"!

Si analizamos los sendos fracasos pedagógicos de colectivos esotéricos, su adoración a personalidades o formas externas, el "buenismo hormonal", codicia por dinero de acólitos, ansias de reclutamiento/coerción sexuales o respeto a enseñantes de camelo, es menester recordar siempre que en muchos casos ser falso SÍ es una decisión individual. Todos tenemos la opción de asimilar y corregir nuestra parte de culpa en aquellos hechos de la vida que nos incomodan, y por ello los hipócritas recalcitrantes en más de una ocasión también se han enfrentado (o enfrentan) con sus propias hechuras o la rabia disciplinadora de quienes diabólicamente tachan como "aguafiestas" o "enemigos"; en consecuencia, dichos incongruentes no tienen excusa para decir "es que nadie me enseñó que había otras formas de vivir" y tampoco son sólo "víctimas de su tiempo".

Los teósofos que están bien informados sobre la naturaleza humana saben que nadie está libre de ilusiones; no obstante, uno de sus deberes irrenunciables es exhibir las falsedades interconectadas en todo ámbito de la existencia mundana o religiosa, mostrando el debido entendimiento hacia los cándidos genuinos o menos cultivados (sin contar a masoquistas autoflagelantes), y condenando duramente cada vez que sea posible las maquinaciones de filosofuchos malparidos y adictos terminales a la inmediatez. Ya hace miles de años, los maestros del I Ching sostenían en la interpretación de uno de sus hexagramas que, en momentos de extrema tensión o rebeldía sociales, "es conveniente ejecutar a los cabecillas, y perdonar la vida a sus adherentes". Ustedes como lectores verán cómo adoptan esa postura, si de manera literal o metafórica. En este sentido, es muy jocoso constatar que en nuestra era del Informatoceno haya "monitos amaestrados" en el mantra gilipollesco de "no juzgar a la persona, sino al error", como si todos los humanos presentaran igual comportamiento, o todos albergaran las mismas intenciones. Así es como va la "estupenda" y "consecuente espiritualidad" en muchos colectivos de nuestro tiempo.

La dureza oportuna de carácter y acción contra fanático-materialistas o referentes putativos inmerecedores de compasión siempre representará para ellos una oportunidad de acusar "estrechez psicológica" o "afán dictatorial" en sus oponentes, haciendo gala estúpida de la "norma espejo" (detallada en este artículo) con lo cual justifican sus crímenes y el "derecho especial" de manosear la filosofía del Karma a conveniencia. Afortunadamente para los críticos imparciales o la gente sincera y traicionada por organizaciones "espirituales" análogas, y mientras no se produzca una limpieza firme y profunda de todo elemento politiagusanado o proselitista, todas las sectas del Movimiento Teosófico perdieron la influencia mahátmica que caracterizó el periodo 1875-1891 y experimentan hoy como castigo kármico una supervivencia nominal o flemática más o menos notoria, y asimismo una indiferencia general hacia divisiones marginales (que aún tienen la petulancia de considerarse "universales") en vista de las iniciativas denunciadoras que ya comienzan a aparecer aisladamente por internet e instancias grupales.

Las ya mencionadas limitaciones para vivir plenamente la sabiduría son tanto personales como asociativas, y por ende es bufonesco darles importancia exclusiva porque al fin y al cabo los "modelos" espirituales/ideológicos y enloquecidos que tratan de venderse salen de la misma sociedad enferma e idiotizada que crea sus propios monstruos. Con esa tendencia en auge, a futuro sólo unos pocos vencerán los obstáculos señalados y quizá los 432.000 años del Kali Yuga o Edad de Horrores se alarguen más de lo previsto. Querámoslo o no, los sistemas de control imperantes son obra kármica de déspotas manipuladores y corderitos manipulados, unos más ansiosos que otros por hacer prevalecer sus arrebatos o lloriqueos generacionales. Dice una sentencia que "los problemas más difíciles tienen las soluciones más fáciles", y resulta tragicómico observar la plétora de conformistas que juegan a ser "originales", "resilientes", "corajudos" o incluso "renovadores". Deberían simplificar más su vida y probar suerte en la actuación, ya que les sale tan natural fingir y provocar emociones superfluas... 

O mejor todavía, ¿qué tal si sólo dejan el engolamiento y se bajan del trono, haciendo memoria sobre la decrepitud en gobiernos pasados que despertó maldiciones y violencia a granel en su momento? Es curioso que muestren tanta facilidad en lo tocante a aspectos metafísicos, y a la vez anulen con igual presteza su memoria genealógica o nacional. Sería muy interesante ver qué clase de iluminación los guía para entonces, cuando ya no puedan pontificar acusatoria y malignamente desde sus sillones.        

Recordando la letra de aquella canción roquera, ya estamos saturados de misticone$ que se entregan a cualquier oferta en su avaricia de poder, pero el día que decidan echar pie atrás, tendrán muchas huellas que borrar. Total, y como dice el chiste, al parecer no están preocupados por seguir perdiendo babas o ahogarse en ellas, porque tienen bastante para segregar y les cuesta cada vez más cortar el hilito cuando tratan de reciclarlas.

Aquila in Terris