Mostrando entradas con la etiqueta Trabajo correcto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Trabajo correcto. Mostrar todas las entradas

2 de marzo de 2022

¿Cómo ganarse la vida correctamente?


El sustento correcto o Samyak Ajivika constituye uno de los pasos en el Noble Sendero Óctuple sugerido por Buda para quienes desean estar libres del sufrimiento y la esclavitud. El concepto de Samyak Ajivika también se traduce como "sustento perfecto", pero ¿cómo deberíamos ganarnos la vida? ¿Cómo debemos adquirir riqueza? El trabajo que desempeñamos y la actitud que tenemos hacia él juegan un papel importante en nuestro desarrollo espiritual, y así el consejo de Buda fue que la manera de ganarse la vida debe ser justa y sin causar daño, directa o indirectamente a otros seres vivientes. La explicación tradicional sobre el sustento correcto involucra una lista de ciertos trabajos a evitar, y éstos son: traficar con armas, negociar con seres vivos (que incluye comercio de esclavos, prostitución y criar animales para matanza trabajando en la producción de carne) y finalmente comerciar con bebidas intoxicantes y venenos tales como alcohol y drogas. Todo esto se sugiere porque traficar en cualquiera de dichos rubros implica la transgresión de los cinco preceptos básicos que incluso son seguidos por los novicios en budismo y que son: no matar, no robar, no abusar de la sexualidad, no mentir y abstenerse de bebidas tóxicas. 

Además de indicar aquellas actividades en que no debiéramos involucrarnos, Buda mencionó algunas de las cualidades negativas que no constituyen sustento correcto: "¿Y cuál, monjes, es el modo incorrecto de ganarse la vida? Incluye el engaño, la zalamería, la insinuación, actuar hipócritamente y la rapacidad para adquirir mayores ganancias” [Mahcattarisaka Sutta, vol. III]. 

Hoy nuestra sociedad y economía son mucho más complejas que en tiempos del Señor Buda, de manera que el mandato del “sustento correcto” tenga implicaciones mucho más profundas. Por varias razones, cada país está confrontado al problema del desempleo, y de esta forma un Maestro de Sabiduría escribe que la “lucha por la vida” o "batalla por la existencia” es la fuente más prolífica de la mayoría de aflicciones y pesares, y también de todos los crímenes. Existe una lucha para mantener unidos cuerpo y alma a cualquier precio; si uno no roba o mendiga entonces tiene que procurarse el sustento por algún recurso. Para las personas sin mucha educación sólo hay trabajo como asesores domésticos, si tienen suerte, aunque en estos días no siempre es fácil conseguir incluso una labor estable en ese ámbito. También para muchos trabajadores como los obreros de la construcción existe sólo trabajo estacional. Pero cuando nos preocupamos por desde dónde y cómo vendrá nuestra próxima comida, probablemente ni nos interese saber cuál es el medio de vida “correcto” o “perfecto”, aunque todo depende de cuán despierto esté el ego [el Ego encarnante según la Teosofía] que experimenta la lucha por la existencia y además es nuestra responsabilidad colectiva como sociedad crear oportunidades para el empleo. 

Sin embargo, aquéllos que pueden elegir carrera, profesión o actividad pueden escoger de forma más consciente. A veces podemos perseguir lo que "parece ser correcto" y “sustento honesto”, pero podríamos recibir instrucciones de sobornar o engañar a otros con tal de fomentar ganancias, etcétera, y si vemos que nuestra compañía permite tales costumbres podemos decidir renunciar. Un abogado no debería asumir a sabiendas la defensa de una parte culpable, porque entonces quebrantaría el precepto de “no mentir”. Tampoco debemos aceptar un trabajo o profesión que tiende a crear avidez en otros; por ejemplo, las profesiones del modelaje y la publicidad entran en esta categoría porque indirectamente fomentan el consumismo

Sin embargo, hoy existen personas que se ganan el sustento mediante prácticas que son derechamente inmorales, pues cuesta mucho detectar actos corruptos dentro de profesiones nobles. Por ejemplo, recientemente ha habido informes que denuncian el próspero mercado de abortos ilegales en el distrito Beed de Maharashtra, India. Las noticias muestran que cierto hospital y sus doctores tuvieron éxito al establecer un fuerte vínculo entre la administración y la industria abortiva por determinación de sexo, y además tanto el Estado como la administración local parecen ser socios a partes iguales en este crimen con los doctores. El hospital en cuestión es conocido como guarida para matar a bebés de sexo femenino debido a la preferencia en India de tener más niños que niñas y tales noticias gradualmente sacan a la luz la industria floreciente de abortos ilegales mediante el feticidio femenino. Se dice que el doctor involucrado cobraba precios muy altos por practicar esos abortos, y las investigaciones policíacas revelaron que el médico poseía 40 cuentas corrientes, 48,5 hectáreas de terreno y depósitos en rupias por más de un crore! (“The Times of India”, 7 de junio de 2012).

Otra área vulnerable comprende los trasplantes de órganos, los cuales requieren donantes “vivos” así como también órganos extraídos de cadáveres recientes. Por ejemplo, en India las medidas preventivas se determinaron por el Acta de Trasplantes de 1994 que prohíbe la venta de órganos vivos, pero no es lo suficientemente efectiva a pesar del hecho de que todos los centros están obligados a tener un “comité de autorización” para revisar a los donantes y asegurarse que el trasplante se efectúe por razones altruistas y no comerciales. En Jama (India) se publicó una sorprendente denuncia por “comercio renal” en Chennai como reimpresión de un informe de la Asociación Médica Estadounidense (febrero 2005) y que entrega un reporte detallado que lleva por título “Economic and Health Consequences of Selling a kidney in India”. El informe se basó en una encuesta científica realizada por médicos indios calificados en enero de 2001, que comprendía a 305 individuos (descubiertos luego de una búsqueda) que admitieron haber vendido sus riñones en clínicas privadas de esa ciudad hace aproximadamente seis años. De éstos, 305 “vendedores” elegibles y llamados eufemísticamente “donantes voluntarios” -es decir, casi todas las personas que respondieron (94%)- comerciaron sus riñones para cancelar deudas personales. También la mayoría de los encuestados reportó deterioro en su estado de salud luego de la donación. Asimismo, existen conclusiones e informes similares sobre donantes de riñón que están disponibles en otras publicaciones médicas internacionales, como el Lancet, que se refiere especialmente al tráfico global de órganos humanos. 

En otro aspecto, tenemos el principio de que el conocimiento espiritual u oculto no debe enseñarse por dinero, ni tampoco debiéramos impartir o ejercer artes ocultas a cambio de ganancias monetarias, y así esta máxima debe considerarse al escoger un medio de vida. William Judge establece una diferencia entre los “canalizadores” de hoy que exigen dinero para comunicarse con los muertos, y las vírgenes vestales de Grecia y otros lugares que fueron médiums auténticas. Éstas últimas respondían consultas referentes al futuro, pero no exigían pagos a cambio porque el dinero o las dádivas eran otorgados libremente por los interrogadores. Actualmente, los astrólogos y videntes solicitan enormes sumas de dinero para determinar el porvenir y también una parte de las personas que trabajan como sanadores o dotados con el arte de remediar que han hecho de la “sanación” su especialidad.

El sustento correcto es un asunto de profunda raigambre social, porque no afecta sólo al individuo, sino a la sociedad en su conjunto, y muchas formas de trabajo se perpetúan siguiendo la ecuación “demanda-suministro”. Thich Nhat Hanh, un maestro budista, escribe: “Para practicar el medio de vida correcto (…) debes encontrar una forma de ganarte la vida sin transgredir tus ideales de amor y compasión. La manera en que te mantienes puede ser una expresión de tu ser más profundo, o una fuente de sufrimiento para ti y los demás (…) Debiéramos estar conscientes sobre los resultados de la forma en que ganamos nuestro sustento, en toda circunstancia”.

También es importante la manera en que trabajamos y nuestra actitud hacia la actividad laboral, además de poder aplicar otros pasos del Noble Sendero en cómo nos ganamos la vida, y así crear una atmósfera de trabajo amigable y pacífica. Por ejemplo, es necesario aplicar Sila o moralidad, Dhyana o concentración y Samadhi o meditación para nuestra situación laboral, pues estar completamente enfocado y practicar la atención plena en nuestro entorno siendo compasivos y cooperadores con nuestros colegas, usando palabras gentiles “que no causen ansiedad” incluso hacia un superior en la oficina, son parte de las medidas que constituyen una actitud correcta hacia el trabajo. A la par de la vida familiar, los lugares de trabajo son verdaderas zonas de prueba donde conocemos a personas de temperamentos diversos y al intentar adaptarnos a nuestra actividad aprendemos cooperación y obtenemos fortaleza moral. 

En nuestros corazones debiera existir el sentimiento de pertenencia hacia la institución para la cual trabajamos y la convicción de que mediante la obra que se realiza, sea o no relevante, estamos sirviendo a toda la humanidad. S.N. Goenka, un maestro Vipassana, señala: “Si la intención es tener un rol útil en la sociedad para mantenerse uno mismo y ayudar a otros, entonces el trabajo que se hace es el medio de vida correcto”, pero esa actitud hoy está desapareciendo porque parecemos trabajar sólo por dinero. Los jóvenes estadounidenses actuales son más selectivos acerca de los trabajos que aceptan y también cambian de rubros más seguido. Para esta generación, la lealtad entre empleador y trabajador es un tema del pasado, de acuerdo con la visión de Phyllis Mcintosh. Una de las tendencias más significativas en Estados Unidos es la desaparición de la lealtad a largo plazo hacia un empleador, y de esa forma los jóvenes consideran que cambiar de trabajo es la forma más rápida para avanzar en salarios y responsabilidad. Flato, vicepresidente de investigación y asesoría en Vault, opina: “Hay gente que ve a sus amigos y su familia pasar por despidos, terminaciones y adquisiciones, y por eso dicen: 'si las compañías hacen eso, entonces voy a cuidar de mí mismo'”. Desde que las computadoras realizan tareas de rutina, se solicitan mucho habilidades como inventiva, empatía y la capacidad de pensar en grande. Mcintosh también afirma que los jóvenes estadounidenses actuales buscan un significado en sus trabajos, y quieren actividades donde puedan hacer una diferencia en el mundo (“Span”, mayo-junio de 2009).

Desafortunadamente, no sólo existe un agotamiento cerebral, sino que muy pocos pueden encontrar su vocación y decir “ estoy haciendo lo que siempre soñé” porque muchos experimentan una falta de satisfacción con su trabajo, y uno no siempre consigue una actividad remunerada en conformidad con la propia formación educacional. Al estar en un sitio que corresponde con nuestro anhelo interior y habilidades podemos dar nuestra mejor contribución al mundo, y ésta podría ser una de las razones para el cambio frecuente de trabajos. Pero muchas veces la razón para ese cambio es un mejor sueldo y beneficios adicionales, a veces independiente de la satisfacción laboral. ¿No deberíamos disciplinarnos para amar lo que nos llega por Karma? 

El sustento correcto o perfecto es enfatizado en la filosofía budista porque afecta aspectos económicos, sociales y espirituales de nuestra existencia colectiva. Puesto que invertimos la mayor parte de nuestra vida de vigilia en ganarnos la vida, esto tiene un efecto importante en nuestro ser completo. Sangharakshita, un maestro budista, escribe que si hacemos algo por siete u ocho horas al día, cinco o seis días a la semana y durante cincuenta semanas al año, y si realizamos esa actividad por veinte o cuarenta años, no es de extrañar que deje huella en nosotros. ¿Podríamos imaginarnos el estado mental de una persona que trabaja en un matadero, asesinando animales veinte o treinta veces al día, año tras año? Podemos apreciar entonces que sin una medida de Sustento Correcto podemos lograr muy poco progreso espiritual, y así sería una buena idea cambiar de trabajo si es incompatible con nuestros anhelos espirituales. Hay ocupaciones que también deben ser tipificados como medio de vida incorrecto que incluyen la industria de la publicidad y producir artículos de lujo que realmente no se necesitan, pero donde la gente debe ser persuadida a comprarlos. Si un (a) budista se encuentra en una actividad que implica mucho esfuerzo mental que le hace sentir tenso (a) y no puede meditar, entonces debería tratar de encontrar un trabajo de naturaleza menos estresante. De acuerdo a Sanghrakshita, el sustento perfecto consiste en seguir la verdadera vocación donde no hay diferencia entre el trabajo y el rol que cumplimos.

En la sociedad donde vivimos no siempre se puede practicar el sustento “perfecto”. Por ejemplo, un agricultor puede verse obligado a usar insecticidas, y un trabajador de la salud pública puede ser obligado de vez en cuando a matar ratones, mosquitos, larvas, etcétera. Pero constantemente podemos esforzarnos para crecer en Dhamma a medida que realizamos nuestros deberes mundanos. Sila y Dhyana deben ir de la mano, pues lo que realizamos en el lugar de trabajo afectará nuestra concentración, e inversamente, nuestra meditación diaria debe convertirnos en mejores empleados. De aquí la importancia de que siempre debiéramos siempre generar paz y armonía en nuestro entorno laboral. 

(De la revista "The Theosophical Movement", julio 2012).


APÉNDICE

Una muestra sobre trabajos "dignos" en pleno siglo XXI (multiplique estos casos por cientos o miles DIARIAMENTE en el mundo, y se hará una idea de su gravedad):



Repita conmigo: "hay que trabajar de lo que sea"... "yo vendo mi dignidad"... ¡Más fuerte!, que escuchen todos los cómplices pasivos y activos que permiten estos bodrios. ¡Eso, dígalo con más ganas! ¿Convencido (a)?

************

"Cuando decimos que queremos 'ayudar' a otro, ¿qué sentido tiene para nosotros esa palabra? Al igual que la palabra 'servicio', ¿qué es lo que aquélla significa? Vais a la estación de gasolina, el encargado os sirve y le pagáis; pero él usa la palabra 'servir' como todo el que hace negocios. Todo comerciante usa esa palabra. Ahora bien, ¿aquellos que desean servir no están animados del mismo espíritu? Desean servir si también les dais algo. Es decir, desean ayudaros con el propósito de lograr su propia satisfacción. Cuando ofrecéis resistencia, cuando empezáis a criticar, se sienten frustrados. Es decir, ellos no os ayudan realmente (...) En otras palabras, ellos buscan la plena satisfacción de sí mismos bajo el disfraz de ayuda y servicio; al verse estorbados, se enojan, empiezan a murmurar y a despedazaros. Este es un hecho evidente, ¿no es cierto? ¿Y es que no podéis ayudar y servir al prójimo sin pedir nada?" (Krishnamurti, "El conocimiento de uno mismo").

"(...) a la gente de bien la ayudo y hago lo que sea por ella. A los zombies que defienden un sistema en el que viven engañados y tratan de engañar a otros, los desprecio. Me dan tanto o más asco que la mayor secta de la historia que son las religiones. El día que dejéis de defender lo indefendible a un sistema que se ríe de vosotros, entonces mereceréis respeto... mientras tanto, ya probé en su día a dar consejos a zombies, y no hacían otra cosa más que seguir su guión del líder... así que como no vais a abrir los ojos y además defendéis a capa y espada un sistema sectario, pues ya sí, tenéis vuestro merecido" (comentario de una usuaria de YouTube).