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30 de enero de 2022

El principio de Buddhi


En el artículo titulado “Atman, el Ser Superior” descubrimos lo que la Teosofía asevera sobre la parte más elevada de nuestro verdadero ser, el Espíritu puro y eterno referido como Atman o séptimo principio de la constitución humana.

También mencionamos brevemente que el sexto Principio, conocido con el nombre sánscrito de Buddhi, sirve como vehículo para la radiación directa de Atman y juntos componen la Mónada, es decir, la "unidad primaria/última" de nuestro ser.

En las enseñanzas teosóficas el principio de Buddhi es llamado con frecuencia Alma Espiritual, mientras que en la definición general o exotérica que pertenece a la filosofía hindú, Buddhi es el principio o cualidad de discriminación (inteligencia sapiente y discriminativa), intuición e intelección más elevadas. Entonces, ¿qué representa en realidad?

A medida que lo estudiamos adecuadamente, descubrimos que Buddhi no es la facultad de intuición. También nos percatamos de que, al igual que Atma, es un Principio Divino completamente universal, indiferenciado y no individual bajo ninguna forma. La Individualidad humana comienza con el quinto principio de Manas o la mente; el pensador, alma, Ego reencarnante o verdadero "yo".

Como el sexto principio se ubica entre el 7° y el 5°, Buddhi es el enlace o conexión entre Atma y Manas; en otras palabras, es el vínculo entre el Ser y el Ego.

En una de sus Cartas, el Maestro K.H. señala que Manas puede “centrarse en Buddhi, el sexto principio". De hecho no sólo puede enfocarse en aquél, sino que su propósito eterno es hacerlo. El Mahatma continúa diciendo que "la energía suprema reside en Buddhi", pero está "latente" mientras éste se encuentre 'casado' sólo con Atman”. Esa energía divina, suprema y latente se vuelve “activa e irresistible” cuando Manas se une a ella o comienza a fusionarse.

T. Subba Row, el sapiente colega indio de Blavatsky, se refirió a esto cuando explicaba que la verdadera definición esotérica de Yoga -literalmente "unión" en sánscrito- es “la 'fusión' de nuestro quinto principio -donde reside nuestra conciencia individual- con el sexto y el séptimo que en la actualidad sólo nos eclipsan. Por lo tanto, el ocultismo no sólo enseña que los cuatro principios inferiores deben ser controlados, sino que el logro más importante es controlar las porciones inferiores del quinto- en el cual se generan los impulsos que nos atraen hacia la Tierra-, de forma que estos cuatro principios unidos con la mitad inferior del quinto se convierten simplemente en una capa (que puede ponerse y quitarse a voluntad) cubriendo las porciones más altas de Manas fusionados en el sexto y séptimo. Cuando se efectúa completamente esta unión entre nuestro quinto principio superior -que nos da la conciencia de 'yo soy yo'- con la mónada espiritual (principios sexto y séptimo), el individuo entonces alcanza Nirvana o se convierte en Mukta, libre de las cadenas de Maya y a la que todos estamos más o menos atados".

“Trate de sondear la naturaleza y esencia del sexto principio del Universo y en el hombre", dice el Maestro K.H., "y habrá comprendido el mayor misterio de nuestro mundo, y por qué no decirlo, ¿acaso no está rodeado por él?"

Cuando un individuo logra unir Manas con Buddhi -lo que se nos dice es un hecho muy raro como resultado de muchas vidas dedicadas de estudio, práctica y servicio espiritual serios- el derivado se conoce como Manas-Taijasi o Buddhi-Taijasi, que son sinónimos según el "Theosophical Glossary" de H.P.B.

La autora señala: "Puesto que Taijasi significa radiante, y Manas se vuelve radiante como consecuencia de su unión con Buddhi, al estar fusionado en él, por así decirlo, se identifica con este último y la trinidad se convierte en una; y como el elemento de Buddhi es el más elevado, se convierte en Buddhi-Taijasi.  En resumen, es el alma humana iluminada por el resplandor del alma divina, la razón humana inspirada por la luz del Espíritu o AUTOCONCIENCIA Divina".

Esta unión también se denomina Pavamana, el "Fuego por Fricción", uno de los Tres Fuegos que juega un papel importante tanto en esoterismo oriental como en las escrituras hindúes exotéricas y populares. Aunque algunos pseudoteósofos conocidos (que tenían por objeto distorsionar la Teosofía genuina de los Maestros y H.P.B.) sostuvieron que el Fuego por Fricción es el material más bajo y tangible de esos tres y que el Fuego Eléctrico (Pavaka) es el más elevado y espiritual, simplemente esto no es el caso y representa una reversión adrede de lo que Blavatsky explicó tan cuidadosamente en "La Doctrina Secreta".

El “Fuego por fricción” significa la unión de Buddhi y Manas; donde el quinto principio se fusiona parcialmente y convierte en parte de la Mónada. Pavaka es el más bajo y concreto de los Tres Fuegos y Pavamana el más sublime, el "Fuego Espiritual que por sí sólo hace del individuo una entidad divina y perfecta".

En "La Doctrina Secreta" también se afirma que la relación entre Atma y Buddhi corresponde a la que existe entre el Absoluto y el Logos. Cada uno es impensable y literalmente inconcebible sin el otro, y el segundo es vehículo imprescindible del primero. Esta ilustración es muy acertada porque Buddhi, siendo un Principio universal y no individual, en realidad ES el Logos Universal, tal como Atman ES Brahman. "¿Acaso no está usted rodeado por ello?”

Por eso se dice que en el plano físico de la existencia, Buddhi –componente universal, puro, espiritual, subjetivo, indiferenciado e incondicionado- está completamente inconsciente e inactivo hasta que al fin "se hace consciente por su unión con las facultades superiores de Manas".

O como señalaron en “La Doctrina Secreta” los Maestros Morya y Koot-Hoomi y la que llamaron su "Agente Directo": "Estando tan cerca del Absoluto, Buddhi per se es sólo consciencia latente" y no hace nada por sí mismo, sino es "un principio pasivo y latente, el vehículo espiritual de Atman e inseparable del Alma Universal manifestada".

En "Transactions of the Blavatsky Lodge", H.P.B. enfatiza nuevamente este punto diciendo que "en el ser humano Buddhi es vehículo de Atman, cuyo medio es la esencia del plano más elevado de Akasha y por lo tanto no se diferencia". Y en “La Clave de la Teosofía” tenemos: “Al recibir su luz de Sabiduría de Atma, Buddhi obtiene sus cualidades racionales de Manas; y per se carece de atributos como algo homogéneo".

Una de las fuentes de información más importantes y esclarecedoras sobre la Tríada espiritual Atma-Buddhi-Manas y otros aspectos es el libro "The Secret Doctrine Dialogues".

Presumiblemente "perdidas" o "destruidas" por más de un siglo, estas 21 transcripciones literales de sesiones privadas impartidas por H.P.B. [según el Prefacio fueron dadas a conocer por primera vez entre 1890-1891] y las discusiones en la Blavatsky Lodge londinense finalmente volvieron a publicarse en forma de libro en 2014 (722 páginas) por Theosophy Company en nombre de la Logia Unida de Teósofos. No es exagerado decir que todo estudiante serio de Teosofía necesita esta obra.

Los siguientes pasajes y en las mismas palabras pronunciadas por Blavatsky se citan en esos diálogos y sirven para arrojar más luz sobre la naturaleza y el propósito de Buddhi.

*“Consideremos el septenario humano. Atma de por sí no es nada; no es sólo una respiración, sino simplemente una idea, nada, porque es absoluta; es la esencia de Ain-Soph o Parabrahm. Buddhi es su vehículo, y sin embargo incluso éste en conjunto con Atma todavía no representa nada en este plano".

*“La misión de Buddhi es simplemente eclipsar la luz divina [Luz Átmica] en Manas, pues de lo contrario éste último siempre estará cayendo en el principio Kámico [4º Principio o Alma Animal] o de materia; se convertirá en Manas inferior y actuará como tal o la mente [común]".

*“Se dice que Atma tiene a Buddhi como vehículo, porque éste último ya es la primera diferenciación luego de la evolución universal. Es la primera diferenciación y el Upadhi de Atma, por así decirlo. Entonces Buddhi no es nada en sí mismo, sino simplemente la primera diferenciación. Y también es la conciencia en la conciencia universal, pero en este mundo es la no-conciencia. Dicho de otro modo, en este plano de conciencia finita Buddhi no es nada, porque es conciencia infinita".

Entonces, ¿en realidad Buddhi es la facultad de la intuición o no?

*"La intuición está en Manas por la luz más o menos arrojada por Buddhi, ya sea que se asimile mucho o poco con aquél".

*“Buddhi por sí sólo no puede tener intuición, ni tampoco no-intuición ni nada; es simplemente el enlace entre el Espíritu superior [Atman] y Manas".

*"La intuición pertenece a Manas".

*“Atma y Buddhi no pueden definirse como si tuvieran algo que ver con un individuo, excepto que éste está inmerso en ellos. Mientras viva, estos dos lo eclipsarán, pero no es más propiedad de él que cualquier otra cosa".

*"Nunca deben decir 'mi Atma'; ustedes no tienen tal. Esta idea es la maldición del mundo y ha producido este tremendo egoísmo (…) decimos 'somos', no 'mi Atma' o 'mi Buddhi'. ¿Quiénes son ustedes? No son nadie; hoy son algo y mañana no lo son. Incluso eso desaparece al final del Manvantara en el UNO".

Cuando un teósofo respetado preguntó "¿la función de Manas o Buddhi es la aprehensión de las ideas abstractas más elevadas?", Blavatsky respondió enfáticamente: "Buddhi no puede tener aprehensión de nada".

Pero no sea que nos sintamos satisfechos de haber resuelto el misterio de Buddhi y "comprendido la naturaleza y esencia del sexto principio del Universo y el hombre", porque en "La Clave de la Teosofía" encontramos que el principio búddhico también "oculta un misterio que nunca se da a nadie, con excepción de los chelas irrevocablemente comprometidos o aquéllos que en cualquier caso pueden ser dignos de confianza. Por supuesto, sólo podría decirse que habría menos confusión, pero como esto se relaciona directamente con el poder de proyectar el doble personal conscientemente y a voluntad, y así este regalo, como el "anillo de Gyges", resultaría letal respecto al individuo en general y es cuidadosamente guardado por quien detenta esa facultad particular".

Obviamente existe más que se puede aprender sobre Buddhi a través del estudio y la reflexión meditativa en los escritos de H.P. Blavatsky y sus Maestros de la Hermandad Transhimaláyica, pero esperamos que todo lo que se ha presentado aquí pueda servir como un punto de partida que conduzca a una comprensión más verdadera y profunda de lo que el Maestro K.H. llamó "el misterio más grande de este mundo".