Mostrando entradas con la etiqueta Pranayama. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pranayama. Mostrar todas las entradas

7 de febrero de 2022

Pranayama y Raja Yoga


"Léase el 'Yoga Philosophy' de Patanjali, pero con precaución, porque es muy susceptible de engañar, estando escrito en lenguaje simbólico” 
(H.P. Blavatsky, respuesta a correspondencia en la revista "Lucifer", abril de 1888).

“Quien desee saber más, que estudie Vedanta y el 'Yoga Philosophy' de Patanjali esotéricamente
(H.P. Blavatsky, "Modern Idealism, Worse Than Materialism").

“Los vientos vitales son los diversos modos de expiración e inspiración, cambiando así la polaridad del cuerpo y los estados de conciencia. Es práctica de yoga, pero tenga cuidado con tomar literalmente las obras exotéricas sobre yoga, porque todas ellas requieren una clave” 
(H.P. Blavatsky, “Transactions of the Blavatsky Lodge”, p. 141).

Hablando de alguien que sin saberlo se hizo daño psicológicamente: "su propio adeptado autoconcebido es totalmente imaginario, y sin embargo, por la imprudente práctica de pranayam ha desarrollado en sí mismo hasta cierto punto la mediumnidad y está contaminado de por vida con ella. Abrió ampliamente la puerta a las influencias del barrio equivocado, y es en lo sucesivo casi impermeable a los de la derecha
(Mahatma K.H.).

************

Desde el punto de vista de la Teosofía -que constituye un Cuerpo de Conocimiento definido, un Sistema de Enseñanza específico y la Filosofía Esotérica presentada al mundo a través de H.P. Blavatsky y su colega William Q. Judge- ciertas prácticas más populares hoy entre los seguidores de las enseñanzas del yoga, del hinduismo y la "Nueva Era" son algunas de las más dañinas.

Principalmente el perjuicio es en la parte astral y psíquica de nuestro ser, y muy a menudo tiene el efecto de abrirse a influencias indeseables, ya sea desde la propia naturaleza inferior o varios tipos de injerencias e incluso entidades existentes en la "Luz Astral", o atmósfera psíquica que nos rodea constantemente a todos, pero a lo que afortunadamente la mayoría de personas no está sometida de forma usual.

Las principales prácticas referidas son:

*Intentar trabajar con los chakras.
*Realizar algo para o con la Kundalini, que a menudo se acompaña de la inconsciencia de que existe una Kundalini espiritual o superior situada en el corazón, en contraste con la Kundalini psíquica o inferior que reside en la base de la columna vertebral.

*Pranayama, es decir, cierto tipo de ejercicios para suprimir y manipular la respiración, realizados con el fin de producir diversos efectos psíquicos o espirituales beneficiosos para uno mismo.

Los dos primeros se abordan en “Chakras, los Centros en el Cuerpo Astral" y “Kundalini, el 'Poder de la Serpiente' y el Fuego Místico", y éste en particular trata sobre Pranayama.

Hoy muchos practican Pranayama, y es raro encontrar a un (a) seguidor (a) de esos métodos que no exhiba al menos un grado notable de desequilibrio en su comportamiento, acciones e ideas, y también muy a menudo desbalanceados en sus ideas sobre sí mismos, adoptando así una forma grandiosa de autoengaño.

Un artículo titulado "Pranayama" de la revista "The Theosophical Movement" (abril de 1940) y publicada por la Logia Unida de Teósofos en India, comenzó diciendo:

"De los muchos sacrificios, rituales y prácticas ahora en boga, el Pranayama está en boca de muchos. Esta práctica, habiendo tenido en el pasado un serio comportamiento oculto y antaño confinada a la clase ilustrada de hombres, con el paso del tiempo se degradó al nivel de considerarse como ejercicio de respiración y una receta sacerdotal para la realización de Dios. Esta es una forma de hatha yoga y a lo sumo pueden aparecer algunos poderes psíquicos de naturaleza insignificante, que la mayoría de las veces son mal utilizados por mentes desequilibradas. Los seguidores del Camino Interno, por lo tanto, han evitado esto como peligroso e indeseable (…) esta desventura generalmente termina en teomanía si no en locura”.

Por supuesto, tal crítica de Pranayama no se refiere al control normal de la respiración, y ciertamente varios de nosotros no respiramos de la forma más profunda o saludable que deberíamos, y por tanto los ejercicios suaves de inhalación, el retenimiento momentáneo del aire y la exhalación no son desaconsejables, pero pueden ser muy beneficiosos y conducentes a la calma interior.

Pero esto no es lo que la mayoría de la gente da a entender con Pranayama, pues éste como se practica popularmente tiende a parecerse a lo descrito por Swami Vivekananda. Es posible que él haya proporcionado al mundo una buena traducción literal de los “Yoga Sutras” de Patanjali, pero el consejo que acompaña a sus lectores no es útil porque dice:

“Lentamente llene los pulmones con respiración a través de Ida, la fosa nasal izquierda, y al mismo tiempo concentre la mente en la corriente nerviosa. Así estará -como si lo fuera- enviando la corriente nerviosa a la columna vertebral y golpeando violentamente en el último plexo, el loto básico de forma triangular y asiento de Kundalini. Entonces mantenga la corriente allí por algún tiempo. Imagine que extrae lentamente esa corriente nerviosa con la respiración a través del otro lado -Pingala- y luego lentamente échela a través de la fosa nasal derecha (…) La forma más fácil es detener la fosa nasal derecha con el pulgar y después aspirar lentamente el aire hacia la izquierda; luego cierre ambas fosas nasales con el pulgar y el índice, e imagine que envía esa corriente hacia abajo y golpeando la base de Sushumna; después retire el pulgar y deje salir el aire por la fosa nasal derecha. Posteriormente inhale con lentitud a través de la fosa nasal, manteniendo el otro cerrado por el índice y cierre ambos, como antes".

En opinión de Vivekananda y muchos otros hindúes, esto "constituye un Pranayama". La mayoría de maestros y gurús recomienda que esto se repita varias veces al día, algunos de los cuales aconsejan incluso hasta una hora diaria.


Patanjali sobre Pranayama

El sistema original de Ashtanga Yoga (literalmente "Yoga de Ocho Limbos" que consta de etapas sucesivas óctuples) del antiguo sabio hindú Patanjali se conoce como Raja Yoga. Es principalmente una forma mental de yoga, en la cual y a través de grados progresivos de perfeccionamiento en concentración meditativa se eleva la consciencia hasta el punto de alcanzar finalmente la reunión consciente con el Ser Superior o Espíritu Único, la Esencia Divina que es y está en todo.

El Raja Yoga no es lo mismo que Hatha Yoga, sistema que tradicionalmente ha puesto gran énfasis en Pranayama, las posturas físicas (asanas), los chakras y la Kundalini. Sin embargo, es innegable que el tercero y cuarto de los "Ocho Limbos" de Patanjali constan de asanas y Pranayama, los cuales siguen una extensa autopurificación y desarrollo ético que preceden a la práctica de la meditación real.

Entonces, ¿cómo es que los teósofos que a menudo estudian, recomiendan e incluso publican el libro de los “Aforismos Yoga de Patanjali”, puedan ser críticos con respecto a las prácticas de asanas y especialmente de Pranayama?

William Q. Judge publicó su edición de Patanjali en 1889 y su "Dedicatoria" declaraba: "ESTE LIBRO SE DEPOSITA SOBRE EL ALTAR DE LA CAUSA DE LOS MAESTROS, Y ESTÁ DEDICADO A SU SERVIDORA H.P. BLAVATSKY".

Dicho libro todavía sigue hoy en impresión y se usa, estudia y menciona regularmente en la Logia Unida de Teósofos, la asociación internacional fundada por Robert Crosbie para mantener inalteradas y vivas en el mundo las Enseñanzas teosóficas originales (no las numerosas versiones posteriores que surgieron después de H.P.B. y W.Q.J.).

En su versión, Judge evita el uso de términos sánscritos la mayor parte del tiempo y por tanto interpreta a Asana y Pranayama como "posturas" y "supresión de la respiración" respectivamente.

El Aforismo 46 del Libro II dice: "Una postura asumida por un yogi debe ser estable y agradable" y en su nota sobre esto Judge escribe: "Para aclarar la mente del alumno se debe observar que las 'posturas' establecidas en varios sistemas de 'Yoga' no son absolutamente esenciales para la búsqueda exitosa en la práctica de la concentración y el logro de sus frutos últimos".

Aquí tenemos una afirmación, sin duda desagradable para muchos seguidores de Patanjali, de que incluso el logro de los resultados últimos en la práctica del yoga puede alcanzarse sin pasar por las asanas. Naturalmente uno debería sentarse derecho y bien alineado cuando medita, pero en Teosofía nada más allá de esto parece ser considerado como esencial. Los próximos aforismos proceden así:

"(…) cuando la mente se ha identificado completamente con la infinitud del espacio, la postura se vuelve estable y agradable (…) Además, cuando se haya alcanzado esta condición, debiera haber resultados favorables en el control de la respiración (exhalar, inhalar y retener). Esta regulación en dichas etapas está aún más restringida por las condiciones de tiempo, lugar y número, cada una de los cuales puede ser larga o corta" (II: 47, 49-50).

Como se admite en el Prefacio, la versión de Judge no es una traducción literal de Patanjali sino más bien una "interpretación" basada indefectiblemente en las escrituras originales, aunque redactada para "mentes occidentales que no están familiarizadas con los modos de expresión hindúes y que tampoco se hallan acostumbradas a su filosofía y lógica".

No obstante, la forma en que están redactados los aforismos anteriores en la propuesta de Judge sugiere que "el control en la respiración" puede producirse -casi por cuenta propia- como resultado natural "cuando la mente se identifica completamente con la infinitud del espacio". Luego viene el Aforismo 51 que señala:

"Existe una variedad especial para regular la respiración que hace referencia tanto a lo descrito en el aforismo anterior como a la esfera interna de la respiración".

Así que esta "forma especial" de Pranayama se relaciona, según este Aforismo, tanto con el control físico de la respiración -Aforismo 50- como en la "esfera interna de la respiración".

En su comentario, Judge afirma que los Aforismos 49-51 “aluden al control de la respiración como parte de los ejercicios físicos mencionados en la nota sobre el Af. 46 [donde se dijo que "no son absolutamente esenciales para la búsqueda exitosa en la práctica de la concentración y el logro de sus frutos últimos"] (…) El Af. 50 se refiere simplemente a la regulación de los diversos períodos, grados de fuerza y número de recurrencias alternas en las tres divisiones de la respiración (exhalar, inhalar y retener), pero el Af. 51 alude a otro tipo de regulación de ese proceso, que es su control por parte de la mente para encauzar su dirección y la consiguiente influencia sobre ciertos centros de percepción nerviosa dentro del cuerpo humano para producir efectos fisiológicos, seguidos por consecuencias psíquicas".

Se dice que esta "esfera interior en la respiración” -llamada Kevala Kumbhaka en sánscrito- es la dirección mental de la respiración dentro del cuerpo para influir en varios chakras.

Otro artículo de la revista "The Theosophical Movement" (“The Yoga Aphorisms of Patanjali-Practices Conducive to Concentration”, mayo de 1962) agrega este último aforismo y el comentario: "Obviamente esto parece inseguro para cualquiera que no esté bajo el cuidado y guía directos de un maestro espiritual vivo. Además, debemos recordar la advertencia de H.P.B. en 'Transactions of the Blavatsky Lodge' (pág. 141): '(…) tenga cuidado con tomar literalmente las obras exotéricas sobre yoga, pues todos ellos requieren una clave".

Y como se mostró al comienzo de este artículo, Blavatsky sostiene que:

*Los “Aforismos Yoga de Patanjali” deben estudiarse, pero esotéricamente.
*No deben tomarse de manera literal, porque es necesaria una "clave" para su correcta comprensión.

*Está escrito en lenguaje simbólico.
*Es MUY susceptible de inducir a error y por tanto debe leerse "con precaución".

Esto puede ser difícil de recordar cuando se lee a Patanjali, pues asemeja ser un texto tan directo y práctico al dar instrucciones que estarían destinadas a ser leídas y practicadas al pie de la letra, pero como Blavatsky enfatizó estos puntos repetidamente, en calidad de estudiantes teosóficos haríamos bien al considerarlos. Después de todo, habitualmente leemos el Bhagavad Gita de manera simbólica y esotérica, por lo que no debería sorprender que se pueda abordar a Patanjali de igual modo.


Shankaracharya sobre Pranayama

Y si se considera "improbable" que las referencias de Patanjali sobre el Pranayama tenían un significado simbólico y esotérico en lugar de literal, o si como dicen algunos esto es "sólo una excusa de los teósofos para evitar involucrarse en el Yoga real", podemos señalar nada menos que a la figura que Adi Shankaracharya, fundador de la escuela Advaita Vedanta hindú y ampliamente considerado como uno de los más grandes yoguis, santos y gurúes en toda la historia del hinduismo, quien dijo exactamente lo mismo en este punto como hace hoy la Teosofía. 

Shankara es célebre por su formulación y difusión del sistema Jnana Yoga (unión con lo Divino por el Sendero del Conocimiento Espiritual), pero en su “Aparokshanubhuti” enseñó un sistema de Raja Yoga que constaba de 15 partes; esto es, incluía los Ocho Limbos del Raja Yoga por Patanjali y agregó siete más. Al comentar sobre lo que realmente significan los Asanas y el Pranayama, explica en los Sutras 114-119:

“La restricción de la mente se basa en AQUÉLLO, Brahman, la raíz de toda la existencia. Esta se llama 'raíz restrictiva' (Mulabandha) que siempre debe adoptarse, ya que esto es lo adecuado para los Yogis Raja.

La absorción en el Brahman uniforme y siempre equilibrado causa el balance real y contrapeso de las extremidades y el cuerpo (Dehasamya). Sin esto, el mero enderezamiento y estiramiento del cuerpo como un árbol seco no produce ningún contrapeso.

Al convertir la visión ordinaria en un atisbo del Conocimiento, deberíamos ver el mundo como Brahman en sí mismo. Esa es la visión más noble y no la que se dirige a la punta de la nariz.

O bien, uno debe dirigir su visión sólo a AQUÉLLO, donde cesa toda distinción del espectador, el acto de ver y la vista, no a la punta de la nariz.

El Pranayama es el control de todas las fuerzas de vida y sus modificaciones al percatarse de nada más que Brahman en todas las cosas.

La negación del mundo fenoménico se conoce como exhalación (Rechaka), el pensamiento 'Yo soy verdaderamente Brahman' se llama inhalación (Puraka) y la firmeza de ese pensamiento posterior se llama restringir la respiración (Kumbhaka). Este es el verdadero curso de Pranayama para los sabios, mientras que los ignorantes sólo torturan la nariz".

En el decimotercer sutra de “Vivekachudamani” Shankara escribió:
"La realización de la Verdad surge al reflexionar sobre las enseñanzas de los Sabios, no al bañarse en aguas sagradas, hacer donaciones y ni siquiera con cientos de Pranayamas".

Y si "razonamos", ¿esto tendrá sentido ciertamente para todos? Porque, ¿cómo puede la manipulación del cuerpo físico generar "iluminación" o "estados de conciencia espiritual" de forma plausible? Con un conocimiento de Teosofía podemos entender cómo esto podría inducir estados astrales o psíquicos, pero ciertamente no un nivel más elevado. El verdadero trabajo de yoga se realiza en el interior, en nuestra mente y conciencia, no en el exterior, y ésta es al menos la postura inequívoca de la Teosofía Original.


El Raja Yoga de la Teosofía

Los estudiantes de Teosofía, particularmente en la L.U.T., a menudo hablan del "Raja Yoga" y como el camino práctico de desarrollo interno más recomendado en Teosofía.

Pero, ¿es igual el Raja Yoga teosófico a aquél de Patanjali? No precisamente. Entonces, ¿es el mismo que el sistema Raja Yoga de Shankaracharya? Tampoco.

"La Voz del Silencio" y otros escritos de H.P. Blavatsky muestran que hay un método de Raja Yoga verdaderamente esotérico y que es superior en detalle, profundidad y efecto que el que se encuentra en textos disponibles públicamente. Se dan algunas sugerencias breves al respecto, aunque no muchas, y muestra puntos comunes con los sistemas de Patanjali y Shankara, pero también incorpora el Camino del Bodhisattva y los Paramitas, aspectos que se encuentran más en budismo que en hinduismo.

En sus niveles más altos, es el Camino del Discipulado que conduce a la Iniciación y al Adeptado, es decir, cuando en un futuro distante deviene uno de los Maestros de Sabiduría. Y así funciona el verdadero ocultismo práctico.

Pero para aquéllos de nosotros que no estamos preparados para llegar a tales niveles, todavía es práctico y accesible ya que su mensaje y sistema cotidiano son sencillos aunque no necesariamente fáciles:

Cada día, procura vivir de manera consciente, inofensiva y en el punto más alto de conciencia posible. Haz continuamente el esfuerzo, independiente de lo que estés haciendo, para mantener la conciencia elevada y la mente concentrada. Recuerda al Ser en todas las cosas y todas las cosas en el Ser. Haz lo que puedas para ayudar y servir a los demás en el espíritu de Compasión Divina.

Esto no parecerá especialmente emocionante o "atractivo", pero es gratificante. Es el yoga de la vida. Sentarse y practicar meditación puede ser parte de esto, pero tu vida 24/7 es tu meditación más importante, y este es un enfoque garantizado para ayudar a todos aquéllos que lo practiquen, mientras que un ejercicio literal y físico de Pranayama no ayudará, sino que muy a menudo resultará perjudicial.

En la breve enumeración en “La Voz del Silencio” sobre las ocho etapas del Raja Yoga (p. 18-20, edición original de 1889), el tercer paso que correspondería a los Asanas se omite por completo y reemplaza con una fila de puntos (“..............”). La cuarta etapa atañente a Pranayama se resume simplemente como:

“Cuando el discípulo ve y oye, y cuando huele y prueba, los ojos y oídos se cierran, la boca y la nariz se detienen; cuando los cuatro sentidos se mezclan y están listos, pasan al quinto -el del toque interno- y luego a la cuarta etapa que él ha transmitido".

Es significativo observar que todo lo que se puede decir en el “Libro de los Preceptos Dorados” (texto budista esotérico del cual "La Voz del Silencio" es una traducción de unos pocos "fragmentos") con respecto a la etapa de Asana no fue traducida por H.P.B. y lo que se dice sobre "la cuarta etapa" no consiste en instrucciones sobre cómo hacer algo. Su redacción sugiere que puede ser un aspecto físico genuino de Pranayama, pero como se afirma esto es para "el discípulo" y en consecuencia cuando el individuo se convierte en discípulo real y aceptado de la Escuela Esotérica Transhimaláyica tal vez pueda aprender sobre ello, pero no hasta entonces.

Sin embargo, también podría darse el caso de que esas palabras, como las de Patanjali, estén “escritas en lenguaje simbólico” y se entiendan esotéricamente en lugar de ser exotéricas.

Existe otra forma de leer, que de hecho es la única de cualquier uso con muchos autores. Se trata de leer no entre líneas, sino dentro de las palabras. De hecho, está descifrando un código profundo. Todas las obras alquímicas están escritas en ese método y ha sido utilizado por los grandes filósofos y poetas de todos los tiempos. Es usado sistemáticamente por los adeptos en la vida y el conocimiento, quienes dando aparentemente su más profunda sabiduría se esconden en las mismas palabras que la enmarcan en su verdadero misterio. No pueden hacer más. Hay una ley de la naturaleza que insiste en que un hombre lea estos misterios por sí mismo (…) El conjunto de 'Luz en el Sendero' [libro teosófico dictado por un Adepto a Mabel Collins y que también se deriva en parte del “Libro de los Preceptos Dorados”] está escrito en código astral y por tanto sólo puede ser descifrado por alguien que lee astralmente” (“Luz en el Sendero” p. 29-30, 33). 

De aquí una buena razón más -la presencia de un cifrado astral en muchos escritos teosóficos originales, en particular los de H.P.B., aunque también aquéllos por William Judge- para la insistencia de la L.U.T. en que esas obras originales no sean manipuladas de ninguna manera.

Damodar K. Mavalankar, colega de H.P.B. en India, discípulo del Maestro K.H. y quien finalmente fue llamado a convivir con los mismos Maestros, escribió estas palabras en un artículo titulado "Contemplation":

"El Raja Yoga no estimula la farsa y no requiere posturas físicas. Debe lidiar con el hombre interior cuya esfera se encuentra en el mundo del pensamiento. La única verdadera concentración reconocida por la filosofía esotérica que trata con el mundo interior del noúmena -y no la capa exterior de los fenómenos- es tener el ideal más alto colocado ante sí y esforzarse incesantemente por elevarse hacia él”. 

************

“H.P.B. ∴  no se ha reencarnado. Ese Ego es bastante consciente y está trabajando hacia el logro del fin a la vista, que depende en gran medida de los miembros de la Sociedad Teosófica [ahora diríamos "Movimiento Teosófico" ya que desde 1895 no ha habido una sóla organización de la colectividad homónima] y en su lealtad. Si los conspiradores tienen éxito, la Logia Negra ganará volviendo nuestros pensamientos hacia el Oriente moderno con sus Yogis y Fakires, sus castas ocultas, su teología sutil y magníficamente intelectual, su Hatha Yoga y todos los peligros que lo acompañan (…) Esas prácticas, de las cuales los libros indios están llenos, conducen a vibraciones imprudentes (…) Por lo tanto, todos nos enfrentamos con la pregunta de si permanecemos con los Maestros y su Mensajero por un lado, o con las fuerzas perturbadoras que se encuentran por el otro, dispuestas a destruir nuestra gran misión si sólo les damos la oportunidad” 
(William Q. Judge, noviembre de 1894).