1 de febrero de 2022

¿Conviene estudiar a Gottfried de Purucker?


Algunos visitantes del sitio han hecho preguntas sobre Gottfried de Purucker (1874-1942), más comúnmente conocido como G.de P. entre sus estudiantes, y desean saber si consideramos que sus enseñanzas y libros son confiables, recomendables o representativos y si están en armonía con los postulados teosóficos originales presentados por H.P. Blavatsky y los Maestros.

Purucker sucedió a Katherine Tingley como líder de la Sociedad Teosófica de Point Loma tras la muerte de ésta última en 1929. Se reunió con William Q. Judge en varias ocasiones y durante mucho tiempo fue asociado cercano y de confianza de Tingley.

Aquí el uso de la expresión "sucedió a..." es importante. El fuerte énfasis en la "continuidad" y el "liderazgo" caracterizaron no sólo la propia carrera teosófica de Purucker, sino también a las dos organizaciones existentes que sobreviven como remanentes de la Sociedad Teosófica original de Point Loma que presidieron él y Tingley. Estas agrupaciones son las sociedades teosóficas de Point Loma -con sede internacional en Blavatsky House en los Países Bajos- y de Pasadena, con sede internacional en Altadena, California (EE.UU.), ninguna de las cuales tiene una relación amistosa entre sí.

Originalmente constituían una Sociedad internacional, pero se dividió en dos por motivos de "sucesión" disputados en 1951. Siguiendo el estilo de Purucker, estas organizaciones están dirigidas por un Líder internacional que siempre es nombrado por su predecesor en el cargo, y sigue siendo líder (grado equivalente a la presidencia) de forma vitalicia. No existen sufragios ni elecciones democráticas y cada quien afirma ser capaz de rastrear su sucesión hasta H.P. Blavatsky en una línea directa e ininterrumpida de continuadores elegidos. El actual líder internacional de la Sociedad de Pasadena es Randell C. Grubb, mientras que Herman Vermeulen ejerce su dominio en el grupo de Point Loma e incluso ha elaborado un gráfico que intenta ilustrar su línea directa de sucesión oculta desde H.P.B.

El énfasis y la noción misma de "continuidad en el liderazgo" teosófico están mal planteados y son engañosos, y es sorprendente que haya personas aún dispuestas a tomar en serio a Vermeulen y Grubb mientras continúan manteniendo una pretensión tan ingenua y sin sentido. Estas colectividades son las únicas dos de las cuatro ramas del Movimiento Teosófico actual que continúan haciendo afirmaciones tan escandalosas, aunque se han vuelto menos ruidosas al respecto en las últimas décadas, probablemente porque los "líderes" se sienten avergonzados de afirmar tales conceptos sobre sí mismos.

G. de Purucker, sin embargo, no sintió tal vacilación. En una carta fechada el 29 de julio de 1929 que fue enviada a todos los miembros de la Sociedad, anunció su nuevo rol de Liderazgo en los siguientes términos, y donde la sigla "K.T." hacía referencia a Katherine Tingley, quien acaba de fallecer:

“Todos los compañeros aquí sienten una confianza suprema en el futuro, porque saben que la Obra está completamente salvaguardada, y ¡gracias a los dioses inmortales!, confían en quien ahora asume las riendas del gobierno en la línea de sucesión de H.P.B., W.Q.J. y K.T. (…) Al asumir la pesada carga de responsabilidad que recayó sobre mí por designación de K.T. para sucederle (...) me doy cuenta de que, debido al trabajo de nuestra bendita Katherine, más que al trabajo de mis dos grandes y anteriores líderes, nuestros miembros han sido entrenados para reflexionar y tener una comprensión intuitiva de lo que significa el Movimiento Teosófico, no sólo para nosotros, sino para la Humanidad (...)".

“Incluso como lo fueron mis tres grandes predecesores, yo también estoy completamente dedicado a la Causa de los Grandes Seres (…) "Tres veces recientemente, antes y después del fallecimiento de K.T., uno de los Grandes Maestros estuvo conmigo en Lomaland. Abriré mi corazón y les diré algo: los dos Maestros que originalmente fundaron la Sociedad Teosófica y que son los Jefes de la Sección Esotérica, todavía trabajan con la Sociedad tanto en el interior como en el exterior, y para ella (…) Cada uno de Ellos dos ha avanzado mucho a lo largo del Camino Iniciático desde los días de H.P.B. (...) He visto al Maestro M. y conversado con Él este último mes, y dos veces el Maestro K.H. se presentó en mi oficina, en otra ocasión sin compañía, y un día vino con un chela, el cual no dijo una sola palabra, pero de quien yo sabía era un tibetano de alto rango esotérico. Por supuesto, estas conversaciones son un tesoro santo y muy precioso para mí, y en ellas se me mostró el futuro de la Sociedad, qué esperar y anticipar, y otra vez me comprometí de una manera que no puedo mencionar, pero me parece que es mi deber decirlo (…)”. 

“Les he abierto un poco la puerta que se me abrió. Por este medio les doy mi plena confianza, y les aseguro que incluso si ustedes son leales y devotos a mí, su Líder, Jefe Oficial y Maestro de la S.E. [Sección Esotérica], así seré completamente devoto y fiel a ustedes. Que la Luz sublime de la Gran Logia, la Luz de los Tathagatas arda en sus corazones y mentes, y los guíe hacia caminos de paz.

Escrito en nombre de los Maestros y bajo la autoridad que me fue otorgada, el día veintinueve de julio de 1929, según el calendario actual, en la Sede Internacional Teosófica Point Loma, California".

En una segunda carta general, emitida en septiembre de ese año, informaba a los miembros que:

Las fuerzas espirituales e intelectuales que fluyen a través de mí desde la Gran Logia a veces parecen romper en pedazos la estructura de mi ser, tan fuertes son (…) Obviamente, Point Loma será la Sede General de la Sociedad Teosófica, y también la residencia oficial del Líder y Jefe Oficial quien, como saben, es el Jefe Supremo de la colectividad".

En una reunión celebrada el 4 de agosto, declaró: "Tengo una política muy definida, que en cierto sentido no es mía, sino que se me ha otorgado en sagrada confianza para llevarla a cabo, y que he tomado en mi corazón y mente con tal de cumplirla, y por eso en ese aspecto es propia. Y fue Katherine Tingley quien me la designó.

Posiblemente sepan que tenemos una línea de sucesión en la Sociedad Teosófica que es diferente a cualquier otra cosa en el mundo. De alguna forma, el cristianismo en sus primeros años tuvo la misma idea, a la que llamó y sigue llamando Sucesión Apostólica, es decir, que el Maestro sucedía al Maestro o el Líder retomaba el trabajo de su antecesor; pero el aspecto espiritual de este verdadero sistema desapareció rápidamente en la Iglesia cristiana y en la historia temprana de esa sociedad eclesiástica.

Pero no se ha extinguido entre nosotros, y que los dioses inmortales eviten que se marchite, porque se basa en un hecho u operación espiritual de la Naturaleza (...)”. 

"Por supuesto, cuando la Sucesión Apostólica se convirtió en una mera forma, un mero asunto de elección para el cargo de Maestro (tal como sucedió en la Iglesia cristiana) o un simple nombramiento, se fue la Luz Divina o lo que había de ella y, en consecuencia, la Sucesión apostólica en la Iglesia cristiana no es más que un sepulcro blanqueado repleto de los ideales de los hombres muertos hace mucho; ideales que han dejado, por así decirlo, sólamente su aroma en esa tumba blanqueada (...)”. 

Entonces, la piedra angular de mi política es la transmisión de la luz sin opacar, pura y brillante como la he recibido, y así la entregaré”.

Pero eso no fue todo. En la segunda carta, Purucker realizó estas declaraciones muy profundas y reclama estatus, conocimiento y autoridad ocultos, sino incluso superioridad en un estilo muy pretencioso y grandilocuente:

"¡Oh, la brillante y magnífica promesa del futuro! Si sólo pudiera infundir el entusiasmo, el poder y la fuerza de la Logia en la membresía de nuestra Sociedad en todo el mundo y que ahora se están vertiendo en mí, ¡nuestros éxitos serán increíblemente brillantes! Seguramente recibirán a tiempo parte de esta fuerza, ya que soy el intermediario entre la Gran Logia de los Maestros de Compasión y Sabiduría y la membresía general de la S.T., más particularmente de la S.E., siendo así el canal a través del cual fluyen las fuerzas de la Logia, así también yo soy el Maestro, y entregaré lo que pueda a aquéllos que demuestren preparados para recibirlo.

En consecuencia, será mi deber emitir nuevas enseñanzas en la S.E. de un tipo mucho más profundo y esotérico que las emitidas incluso por H.P.B., W.Q.J. o por nuestra querida Katherine Tingley, tan pronto como el tiempo y la fuerza me permitan hacerlo. Esto lo puedo realizar por la sencilla razón de que mis tres grandes Predecesores nunca tuvieron oportunidad de lograr lo que Karma ahora me impulsa y obliga a cumplir: asediar los Portales del Destino y abrir un camino hacia los Misterios, porque ahora los miembros, a través del trabajo de nuestra amada K.T., están listos para escuchar y recibir lo que puedo otorgarles, una oportunidad de promesa incalculablemente espléndida que no tuvieron H.P.B., W.Q.J. ni K.T.”

Nos abstendremos de emitir comentarios sobre esto y dejaremos que los lectores formen sus propias conclusiones.

Basta con saber que Purucker sostuvo en privado la creencia y afirmación - revelada en la revista "The High Country Theosophist" medio siglo después de su fallecimiento- que Katherine Tingley era una ocultista de mucho mayor rango esotérico que H.P.B. Si esto fuera así, entonces ¿por qué es que tanto las Sociedades de Pasadena como Point Loma han permitido deliberadamente que todos sus escritos se agoten y permanezcan así, con excepción de una ínfima cantidad de artículos y pasajes que han sido cuidadosamente editados en forma de dos o tres libros pequeños?

Si alguien tiene dudas sobre si Tingley era realmente más avanzada espiritualmente que H.P.B., aconsejamos realizar una investigación independiente y descubrir todo lo que puedan sobre su naturaleza y actividades, de todas las fuentes y no sólo Point Loma o Pasadena, además de leer todo lo que encuentren en sus escritos. Luego comparen y contrasten todo esto con el carácter, el trabajo y las enseñanzas de H.P. Blavatsky y decida por usted mismo. No se deje influenciar por el tono confiado de autoridad asumida que impregna gran parte de las declaraciones de Purucker. De este modo, la mayoría de los teósofos de Point Loma y Pasadena han cambiado de parecer y sus organizaciones y trabajo se redujeron, y en consecuencia se han estancado permanentemente.

También es importante saber algo más sobre él que generalmente ha permanecido ignoto, incluso entre sus partidarios pasados y presentes. Este es el hecho de que informó privadamente a algunos de sus seguidores que en realidad era un chela tibetano (o discípulo) de los Maestros y que se había establecido en el cuerpo de Purucker cuando el Gottfried original murió a la edad de siete años en 1881, después de lo cual su cuerpo revivió repentinamente gracias a su nuevo ocupante.

Esa historia, que se puede apreciar en las propias palabras de Purucker haciendo clic aquí, es asombrosamente similar al relato de William Judge sobre cómo éste también falleció y fue declarado oficialmente muerto por una enfermedad prolongada a los siete años, y que el cuerpo de Judge resucitó gracias a un rajah indio que se encarnó en él para realizar un trabajo espiritual en Occidente.

Aunque esta similitud no excluye ni la posible verdad ni la sinceridad categórica en las creencias de Purucker sobre su persona, es curioso y cuestionable por qué un chela tibetano especialmente elegido de la Hermandad Transhimaláyica terminó introduciendo nuevos aspectos en la enseñanza teosófica que no tienen base válida ni apoyo en los postulados de Blavatsky y los Maestros, a pesar de su insistencia en que no hubo contradicción o diferencia real. Algunos de ellos serán mencionados más adelante.

A la luz de sus declaraciones que ya citamos y de las que siguen, es difícil considerar su pretensión de ser "chela tibetano" desde una perspectiva que no sea la de un nuevo intento de lograr y mantener autoridad, prestigio y poder entre sus colegas y asociados cercanos.

Tales comentarios sugerentes y de auto-promoción sutil, como los siguientes, pueden encontrarse a lo largo del trabajo de Purucker, quien se imbuye con un aire de misterio y secretismo esotérico:

"Lamento mucho encontrarme tan a menudo en una posición que me hace parecer llevar a cabo lo que el propio Señor Buda dijo no haber hecho: 'retener en el puño el conocimiento que debería darse'. Pero a veces no puedo hacer lo contrario, porque no tengo derecho a decir la verdad sobre todo en cada ocasión que hablo".

Comentarios como éstos tienden a volverse ligeramente pesados después de un tiempo, pero su razón es evidente al sentirse o denominarse como discípulo oriental de los propios Mahatmas y especialmente elegido para una misión de mayor potencial que la realizada por H.P.B. (!).

Es muy conocido en los círculos teosóficos que Purucker hizo hincapié en la necesidad de unión entre los teósofos y las diferentes organizaciones y asociaciones homónimas, y así inició un "Movimiento de Fraternización" que a veces hoy es elogiado por personas que tienden a blanquear, pasar por alto o simplemente desconocer sus objetivos e intenciones reales para tal unidad.

Su séptima carta general, fechada el 11 de julio de 1930, señala:

“La causa fundamental del problema y la angustia en las otras Sociedades Teosóficas (…) es que ninguna, aparte de la nuestra, reconoce y sigue a un Maestro y Líder responsable (…) La gran necesidad del Movimiento, en contraste con cualquier Sociedad Teosófica, es un Corazón vivo y pulsante, y una Mente entrenada esotéricamente, ambos unidos en un Maestro y Líder en quien todos puedan confiar (…) La falta de tal jefe espiritual explica la existencia real de estas diversas Sociedades Teosóficas (...)”. 

"Si todas las colectividades teosóficas reconocieran a un Jefe común como Líder y Maestro, mi convicción es que todos estas dificultades y disputas intestinas y la guerra interna que se libra con tanta frecuencia entre ellas se desvanecerían como la bruma con los rayos del sol (…) Por supuesto, esta es sólo una forma de expresar el hecho (…) de una sucesión esotérica de Maestros y Líderes autorizados y capaces".

En la quinta carta Purucker escribió:

"Siguiendo las instrucciones que se me han dado en forma muy definida, es mi deber decirles que ha llegado el momento en que todo teósofo verdadero y devoto debiera trabajar para conseguir la unificación de las diversas agrupaciones del Movimiento Teosófico general que están más o menos dispersas y en algunos casos son antagónicas, desgraciadamente. Nuestra propia Constitución es tan amplia en sus fundamentos y en su espíritu es tan esotérica (…) que sí creo que constituye un instrumento-modelo bajo el cual puede operar cada devoto creyente en las enseñanzas teosóficas, sin importar a qué Sociedad pertenezca.

“El compañerismo, la hermandad, la unidad, los esfuerzos combinados y el sentido de solidaridad pertenecen al espíritu distintivo de la nueva Era Teosófica en la que estamos entrando como miembros de la S.T. (...)”. 

"Por tanto, dirigiéndome específica y directamente a mis queridos compañeros, les diré lo siguiente: cualquier miembro de otra colectividad puede convertirse en Miembro de la S.T. bajo nuestra Constitución y mi liderazgo, sin necesidad de sentir que él/ella deba renunciar a la otra Sociedad en la que vio por primera vez los destellos de la Luz Teosófica (...)”. 

“Creo que nuestra Constitución es lo suficientemente amplia para satisfacer a cualquiera. Nuestros ideales son los de la Sociedad Teosófica original de nuestra amada H.P.B.; nuestros métodos son idénticos a los de ella, en la medida en que podamos hacerlos funcionar en la actualidad, y en lo que respecta a la política, mi política y la de mi gran predecesora Katherine Tingley son iguales, sin la menor variación a aquélla seguida por Blavatsky bajo el mando de sus grandes Maestros".

El llamado de Purucker para la fraternidad y unificación fue para él mismo y su Sociedad, con la categoría de "Maestro y líder responsable en quien todos pueden confiar", "cabeza espiritual" y "jefe común". No es sorprendente que ni esto ni su gentil y generosa oferta de que "cualquier miembro de otra agrupación teosófica puede convertirse en Miembro de la S.T. según nuestra Constitución y bajo mi liderazgo, sin que deba renunciar a la otra Sociedad en la que vio por primera vez los destellos de la Luz Teosófica” fueran muy atractivos para otros teósofos y, por lo tanto, se ignoraran y rechazaran casi por completo.

Los teósofos en general no "anhelan" un "Líder y Maestro Teosófico confiables", pero Purucker, atrapado y cegado por sus propios engaños grandilocuentes de sucesión oculta, pensó de otra manera, como se evidencia en estas palabras pretenciosas:

Hay teósofos que pertenecen a diferentes sociedades en el mundo actual que están ansiosos por la verdad y la guía teosófica. Ansían un líder y maestro teosófico en quien puedan confiar (...)”. 

“La corriente de Inspiración y Luz Sagrada fluye incluso ahora con una intensidad intacta (…) Quienes tengan oídos, que escuchen (...) ¡Oh mis queridos teósofos! ¡Presten mucha atención! Aún pueden beber en estas Fuentes de Pieria, si ése es vuestro deseo".

El siguiente es un extracto (Parte 10) de una serie de artículos titulados "Aftermath" que apareció en "Theosophy Magazine", la publicación mensual de la L.U.T. en septiembre de 1935:

"Cuando se llega a un examen de los voluminosos escritos del Dr. de Purucker, se encontrará que, como Annie Besant, lo que tiene que decir no lleva al estudiante o al investigador a H.P.B. y su Teosofía, sino al revés. Al igual que Besant, no irriga el campo sembrado por Blavatsky, sino que lo inunda.

Por ejemplo, Fundamentals of the Esoteric Philosophy -originalmente un curso de conferencias a la S.E. de Point Loma- al parecer pretende interpretar y hacer más comprensible para mentes 'promedio' la Doctrina Secreta de Helena Blavatsky. Pocos advierten que si ella fue lo que Purucker admite haber representado, la autora debería haber sido ampliamente competente para declarar lo que tenía que decir y en la forma que deseaba. En esto, como en sus otros libros -principalmente su Occult Glossary-, el Dr. de Purucker ha hecho dos cosas a las que se debe prestar atención: repetidamente se mantiene fuera de lo que Blavatsky registró como el mensaje de la Teosofía al mundo occidental, y malinterpreta sus propias presentaciones de manera recalcitrante. Para ser directos, su presentación de la Teosofía entregada por aquélla y la propia exposición de Purucker no pueden sustentarse en el primer caso, ni se justifican a partir de las obras de H.P.B. en el otro.

Además, dado que los Fundamentals se otorgaron para su estudio, ¿qué posibilidades habría que un investigador determinara que lo que se presenta como Teosofía por H.P.B. es de ella y no de Purucker, y viceversa? Fundamentals y otros libros similares necesariamente tienen prioridad sobre las enseñanzas originales entre aquéllos persuadidos de que su autor es el Sucesor de Blavatsky, la Mensajera viva de los Maestros. De lo contrario, ¿cuál es la ocasión para cualquiera de ambos? El libro es, manifiestamente, un intento por parte del Dr. de Purucker para 'elaborar un completo sistema de pensamiento' a partir de La Doctrina Secreta, mientras que la propia autora señala que ese trabajo en sí no es más que 'un número selecto de fragmentos' de los 'principios fundamentales'.

Los interesados no tienen más que leer con atención el Prefacio a La Doctrina Secreta para observar que, como en los escritos de Besant y muchos otros, los de Purucker en efecto deben satisfacer y aumentar el apetito por 'más revelaciones' y por necesidad alejar cualquier estudio real de aquélla obra en sí. Ese trabajo tampoco estuvo destinado a la mente 'promedio', sino a los verdaderos estudiantes del ocultismo, como la propia H.P.B. advierte en el libro. Sus otras obras y las de William Judge proporcionan un amplio material para las mentes 'promedio' y 'superior', pero el cúmulo publicado en Point Loma, como en la sociedad Adyar, muestra que tanto 'Sucesores' como creyentes no han prestado atención a las palabras finales en el segundo volumen de La Doctrina Secreta

Prácticamente toda la literatura de esas sociedades muestra con claridad que los escritores no son estudiantes de la Teosofía presentada por Blavatsky, sino que trabajan consciente o inconscientemente para sustituir con sus revelaciones e interpretaciones al gran Mensajero y la Teosofía por la que dio su vida cuando la registró y promulgó.

Más flagrante aún es el Occult Glossary de Purucker, pues el último trabajo de Blavatsky fue su propio 'Theosophical Glossary'. ¿Es el libro de aquél un complemento o un sustituto? ¿Acaso esta obra y su edición aún más ambiciosa a seguir dirigirá a los estudiantes al Glosario de aquélla, o los desviará? Las preguntas se responden por sí solas”.

En el número de "The O.E. Library Critic" (febrero de 1936), el teósofo independiente H.N. Stokes publicó una reseña bastante extensa del nuevo libro de Purucker "The Esoteric Tradition", y entre otros aspectos, hizo los siguientes comentarios:

"El primer trabajo del doctor de Purucker, Fundamentals of the Esoteric Philosophy- mucho mejor, en mi opinión, que el presente libro- tuvo la falla básica de no trazar una línea visible entre lo que enseñan las autoridades reconocidas sobre la Sabiduría Antigua (como La Doctrina Secreta de H.P. Blavatsky y Cartas Mahatma a A.P. Sinnett) y lo que se originó en las elucubraciones del propio autor erudito. Fue criticado con severidad y creo que acertadamente por presentar puntos de vista como parte de la filosofía esotérica aparentemente en conflicto con lo que establece la Doctrina Secreta. Si bien esto se explica en parte por la propensión del autor a reformar el idioma inglés utilizando términos en un sentido diferente al comúnmente aceptado y utilizado por el escritor en cuestión, en otros casos las diferencias no se podían eliminar tan fácilmente. En resumen, uno siempre tenía ganas de enmendar el título y ponerlo como Fundamentos de la filosofía esotérica SEGÚN G. de Purucker.

Aquí el caso es el mismo, y todavía hay más. Como se dijo anteriormente, cualquiera puede presentar sus propios puntos de vista, tal vez originales, pero la palabra 'tradición' no significa eso. Esa palabra denota claramente algo que se transmite, cualquiera que sea su valor y el peso de su autoridad. El Dr. de Purucker falla de manera más significativa en distinguir entre la tradición real y sus propias opiniones personales, y no hay manera de separar lo que han establecido los Sabios, las escuelas mistéricas o las antiguas escrituras y cuál es la visión elaborada por él mismo, o quizás en su opinión derivada de alguna fuente de inspiración sobrenatural. En consecuencia, el lector no puede determinar lo que provino a lo largo de los siglos y qué es lo que se remonta a un periodo no muy anterior a Point Loma. Las referencias son pocas y principalmente son a los Padres de la Iglesia y escritores griegos o romanos; se mencionan en el índice, pero hay sólo 24 referencias a H.P. Blavatsky y ocho a las Cartas Mahatma. En todas partes se limita a decir 'la tradición esotérica enseña...', y a menudo sin una sombra de evidencia de que la corriente oculta muestre algo por el estilo; de hecho, es razonablemente claro que en algunos casos no es así (...)”. 

"Naturalmente, el autor dedica mucho espacio a la discusión de lo que él llama 'Karman', su término para la palabra común 'Karma', que, por cierto, ni siquiera se le reconoce con alguna mención en su índice. Basta con decir que simplemente pasa por sobre H.P.B. y los Mahatmas, ahogando sus simples declaraciones con un torrente de palabras y trata con lástima y condescendencia (p. 58, nota) a 'uno o dos teósofos excelentes' que creen que los Maestros y Su Mensajera sabían de lo que hablaban cuando sostuvieron la existencia del 'sufrimiento inmerecido'. En las concepciones del Dr. de Purucker sobre esta gran ley, encuentro uno de los ejemplos más llamativos de un esotericismo específicamente puruckeriano y, por lo tanto, 'point-lomiano'.

Lamento expresar mi falta de simpatía con parte de lo que el autor erudito propone como Tradición Esotérica, y mi creencia de que una porción considerable no es nada de eso, sino un producto de su propia mente. No tengo ninguna duda al afirmar que mientras él no presente evidencias definitivas que distingan lo que realmente es tradicional de aquéllo que no lo es, sino que simplemente forma parte de las 'nuevas verdades' que ha prometido -y a las que ni siquiera H.P.B. tuvo acceso-, entonces el libro se colocará en la misma categoría que El Hombre: ¿Cómo y de dónde vino, y a dónde va? de Leadbeater o el Fuego cósmico de Alice Bailey, aunque es incuestionablemente superior a éstos en muchos aspectos. Es indudablemente educativo; estimula la reflexión y provoca al temperamento; inspira con altos ideales morales si uno no se extravía en detalles 'esotéricos' y en ocasiones es altamente sugerente y puede aclarar algunos puntos oscuros en La Doctrina Secreta; pero no debería reemplazar a éste último como libro de texto, pues existe el peligro de que eso se produzca entre los que necesiten guía. Purucker debe ser leído sólo por aquéllos que no sean demasiado propensos a considerar que su autor está inspirado o que tiene acceso a hechos que hasta ahora no se han dado a conocer, una afirmación para la cual no se presenta la más mínima evidencia. Debe ser abordado sólo por aquéllos que, cuando se hace una afirmación, están siempre dispuestos a preguntar si existe alguna prueba real de que se corresponda con los hechos o la tradición (...)”. 

“Los estudiantes de La Doctrina Secreta puede sentirse compelidos a cuestionar la opinión del Dr. de Purucker de que la evolución es un proceso que se extiende hasta el infinito, en lugar de un desarrollo cíclico que retorna a sí mismo sólo para comenzar de nuevo en el mismo nivel, y que Parabrahm o el Absoluto no sea realmente la finalidad, sino sólamente una de muchas etapas y que de ninguna manera es definitiva; y si el proceso evolutivo continúa a lo largo de la eternidad, en niveles cada vez más elevados. Cuestionarán si Purucker no está exagerando la cuestión de los infinitos, o las posiciones 'arriba', 'abajo', 'norte', 'sur', 'este' y 'oeste', y si es realmente cierto que cada átomo de los miles de millones en una mota de polvo -o algo incomprensible asociado con ello- vaya a convertirse en un dios, en un Parabrahm, un super-Parabrahm y continuará haciéndolo eternamente durante un proceso que en algún momento e indudablemente debiera resultar en un hacinamiento horrible de dioses dándose de codazos. Algunos preguntarán si es verdad que hay numerosos planetas habitados en nuestro Sistema Solar que se encuentran en un plano de materialidad más bajo que nuestra Tierra, pero que son invisibles para nosotros (p. 378), y de ser así y si están sujetos a la gravedad, ¿por qué no dan pruebas de su existencia en perturbaciones planetarias? Estas son preguntas interesantes, y a menos que uno esté preparado para enfrentarlas en cada paso y rechazar tales declaraciones sin fundamentos sobre el mero asentimiento del escritor, y a menos que reconozcamos que hay muchos aspectos que nosotros-incluso el autor- no entendemos en nuestra etapa actual de evolución, entonces sería mejor leer el libro con el mismo espíritu que el Paraíso Perdido de Milton: como un magnífico trabajo de imaginación".

Para ser justos con G. de Purucker, debemos afirmar que sus enseñanzas y escritos fueron sin duda mucho más cercanos y similares a los de H.P. Blavatsky que aquéllos de los autoproclamados "Líderes" y "jefes espirituales" relacionados con la Sociedad Teosófica de Adyar como Annie Besant, C.W. Leadbeater y los teósofos de la misma agrupación que finalmente formaron sus propias organizaciones, como Alice Bailey. Sin embargo, Purucker introdujo numerosas adiciones y distorsiones, mientras que siempre insistió en que éstas eran aparentes y recurriendo a su afirmación de “autoridad esotérica” para evitar el escollo de los cuestionamientos.

Diez de estas tergiversaciones (aunque hay otras más) son las siguientes:

01. Su enseñanza de que hay muchos Absolutos, que es una contradicción en términos, ya que Absoluto es, por su propia definición, la Única y Última Realidad y la afirmación se produce justo al comienzo de "La Doctrina Secreta" de que "no puede haber ni dos INFINITOS ni Dos ABSOLUTOS en un Universo que se supone es Ilimitado".

02. Según Purucker, los Siete Principios humanos son de hecho Siete Mónadas, y aunque es verdad desde la perspectiva de que todo puede considerarse una "mónada", sin embargo su postulado es innecesario y confuso cuando se trata de obtener una comprensión clara y precisa de la enseñanza teosófica sobre la constitución humana, ya que en este caso la Mónada, por su propia definición, es la unidad primaria y última, y se refiere únicamente a la conjunción de Atma-Buddhi en el hombre, o los Principios séptimo y sexto.

03. Toma literalmente el término descriptivo y simbólico "alma animal" para el principio humano de Kama y la enseñanza de que este constituyente es de hecho una mónada que en el futuro lejano se convertirá en un animal real.

04. Su definición y explicación en "Studies in Occult Philosophy" sobre los los Manasaputras o Ángeles solares está totalmente en desacuerdo con la enseñanza análoga en "La Doctrina Secreta", a pesar de que Purucker sostuvo que todo lo que enseñó estaba de acuerdo con dicha obra.

05. Su enseñanza de que Brahman y Parabrahman no son lo mismo, sino que Parabrahman es superior a aquél y significa "más allá de Brahman". De hecho, significa "Más allá de Brahmā" y también" Brahman Supremo", sin implicar que exista un Brahman supremo y un Brahman inferior, sino que Brahman ES lo Supremo. Brahman y Parabrahm (o Parabrahman) son sinónimos pertenecientes a la filosofía hindú y son utilizados por H.P.B. y los Maestros en el mismo sentido que se emplean en esa religión, que aparentemente fue mal interpretado por Purucker o no estuvo de acuerdo con ello.

06. Según él, Atman es individual para cada persona y se puede hablar de él en términos de "mi Atman" y "tu Atman", lo cual Blavatsky critica y niega expresamente en "La Clave de la Teosofía" y "The Secret Doctrine Dialogues", y que también es una mala interpretación de un término filosófico hindú. En nuestro artículo “Atman, el Ser Superior” puede verse más sobre este concepto. 

07. De acuerdo a este autor, no hay nada inherentemente sagrado o especial sobre OM o AUM, a pesar de las enseñanzas de Blavatsky y también los postulados del hinduismo y el budismo que lo consideran Palabra Sagrada.

08. La incorporación de las "Instrucciones Esotéricas" privadas de Blavatsky -que nunca fueron destinadas a publicarse de ninguna manera- en las charlas y escritos públicos de Purucker, intentando ampliarlas y aportar muchas más adiciones, lo que demuestra una falta de respeto por los deseos claramente expresados por H.P.B. y la sacralidad de la promesa de secreto.

09. Su enseñanza de que la humanidad todavía está sólo en la cuarta sub-raza de la quinta raza raíz, mientras que "La Doctrina Secreta" y otros contenidos originales de Teosofía declaran muy específicamente que nos hallamos en la quinta sub-raza y que la sexta sub-raza comenzará a tomar forma en un futuro no muy lejano.

10. Su afirmación de que la enseñanza esotérica superior sigue el patrón y sistema del número 12 en lugar del 7, con 12 planetas sagrados, 12 reinos de la naturaleza, 12 clases de Mónadas, 12 globos en una cadena planetaria, etc. 

Los partidarios de Purucker recurrirán a su afirmación de que éste tenía la capacidad y autoridad únicas para emitir "enseñanzas de un tipo mucho más profundo y esotérico que las otorgadas por H.P.B., W.Q.J. nuestra querida Katherine Tingley... una oportunidad de promesa incalculablemente espléndida que ellos jamás tuvieron”, y verán en esto una excusa para lo que consideramos adiciones y distorsiones que realizó sobre las enseñanzas genuinas de la Teosofía.

Como se muestra claramente en el artículo “El ciclo de clausura", las restricciones reales de la Ley cíclica y kármica son tales que los Maestros sólo pueden y están autorizados a dar más enseñanzas de la Gupta Vidya -la propia Doctrina Secreta- durante el último trimestre de cada siglo, es decir, los últimos 25 años, como sucedió entre 1875 y 1900. Por supuesto, esto es objetado por muchos teósofos al parecer incapaces de darse cuenta de que se oponen a los mismos Maestros. Y Purucker no fue la excepción, pues dijo: 

"Es inútil, incluso infantil, señalar una declaración ocasional aquí y allá, hecha por H.P.B. o Judge, en el sentido de que ningún Maestro de Sabiduría sería enviado al mundo occidental hasta el último cuarto del siglo XX, si es que aún fuera así".

Como se señaló en "Theosophy Magazine": "Si es 'infantil' llamar la atención sobre estas 'declaraciones ocasionales aquí y allá' , ¿cuánto más 'infantiles' fueron Blavatsky y Judge al hacer esas declaraciones? El Dr. de Purucker parece no tener la más mínima idea de que estas 'afirmaciones ocasionales' son parte integral de todos los demás asertos hechos por los verdaderos Maestros; esa Teosofía es una filosofía coherente, no una recopilación para ser recitada ni una colección de ideas que otros puedan modificar, enmendar, rechazar o aceptar según su propia voluntad y placer. ¿Qué concepción puede tener Purucker sobre la Ley de los Ciclos aplicada a las reapariciones periódicas y ordenadas de los Grandes Maestros y la Gran Enseñanza? En ningún otro tema, los Maestros, H.P.B. y Judge han puesto tanto énfasis como éste que Purucker, Besant y otros 'Sucesores' rivales desestiman como 'infantil', o modifican para adaptarlo a su propia ocasión".

El problema es que la gran mayoría de los teósofos de Point Loma y Pasadena ponen mucho más énfasis en G. de Purucker y sus enseñanzas que en H.P.B. y su legado, a pesar de que obviamente tienen una reverencia genuina y un gran aprecio por aquélla, que es más de lo que se puede decir sobre la mayoría de los teósofos de Adyar, algunos de los cuales son clara y malévolamente “anti-Blavatsky”. La razón de este "problema" es porque muchos de esos teósofos leen y estudian las obras de Purucker estimándolas por sobre las de H.P.B., creyendo ingenuamente que son representaciones perfectas y precisas de sus enseñanzas -tal como afirmó el autor-, aunque en realidad este no es el caso.

Si alguien asiste a una de las clases de la Sociedad de Pasadena en Alemania (pues ya no tienen reuniones en los EE. UU.) se le dará "Fundamentals of Esoteric Philosophy" de Purucker para su estudio y nada de H.P.B. o W.Q.J. Asista a una de las reuniones de la Sociedad en los Países Bajos y se le presentará “The Esoteric Tradition”, mencionada anteriormente, y "Golden Precepts of Esotericism" del mismo escritor, un libro supuestamente "devocional" que muchos teósofos de Pasadena y Point Loma califican incluso como superior a "La Voz del Silencio", traducido por H.P.B. del “Libro de los Preceptos Dorados” real.

Acuda a una de las reuniones de la Sociedad Point Loma en los Países Bajos, Alemania o Suecia, y los textos que se analizan serán los mismos que acabamos de mencionar, y también quizás con “Studies in Occult Philosophy" o “In The Temple”, ambos de Purucker.

William Judge, aunque muy respetado, se relega a un segundo plano. Sin embargo, se considera que Blavatsky, también muy venerada, preparó el camino para Purucker y sus propias enseñanzas siempre se someten a las de aquél, sin importar las discrepancias o contradicciones. Gottfried de Purucker y Katherine Tingley son las luces principales de estos teósofos en particular y no hay duda de esto. 

Invitamos a nuestros lectores a comparar el carácter, la naturaleza, las afirmaciones, los pronunciamientos y las actividades de G. de Purucker con los de Robert Crosbie, fundador de la Logia Unida de Teósofos en 1909. Nuestro artículo titulado “Robert Crosbie: el hombre que rescató la Teosofía” puede ser de interés. En ese texto dijimos: "Hasta hoy, la L.U.T. es la única rama del Movimiento Teosófico que continúa presentando y promulgando las enseñanzas originales y sin distorsiones de la Teosofía genuina, o en otras palabras, la Doctrina como fue dada al mundo originalmente por los Maestros y la única persona a la que llamaron su 'Agente Directo', H.P. Blavatsky".

Nuevamente, no pedimos a nadie que tome todo esto como nuestra última palabra, sino que los lectores descubran por sí mismos si lo que decimos es verdad o no.

En cuanto a si consideramos que las enseñanzas y los libros de Purucker son confiables, recomendables y acordes con las enseñanzas teosóficas originales presentadas por Blavatsky y los Maestros, la respuesta es simplemente NO y sentimos decirlo.