25 de febrero de 2022

El proceso del dormir y los sueños


El siguiente artículo es fruto del esfuerzo conjunto por estudiantes-asociados de la L.U.T. en Europa, América y Oceanía. 

El tema de los sueños no sólo es fascinante, sino que reviste gran importancia para cualquier persona interesada en comprender su verdadera naturaleza y tener acceso al conocimiento y la percepción del Manas Superior (1). A lo largo de la historia se ha prestado mucha atención a los sueños, en especial a aquéllos de los Sabios en todas las razas, y la Teosofía indica que mediante una comprensión profunda de lo que sucede en esos estados obtendremos mayor entendimiento sobre muchas otras funciones y procesos de evolución humana. 

(1) Un estado de consciencia casi universal. “Si puede actuar, Manas Superior se convierte en lo que a veces llamamos genio; si es completamente dominado, entonces uno puede convertirse en un dios" (W.Q. Judge, "El Océano de la Teosofía", p. 56).

Dormir, soñar y despertar es un ciclo por el que todos pasamos cada noche, replicando (según el caso) todo el ciclo evolutivo humano; y una vez que comprendamos qué son los sueños, quién es el agente soñador y qué papel jugamos durante ese periodo, nos encontraremos en posesión de una clave para muchos misterios de la vida y tendremos respuesta a varios problemas cotidianos.

Es difícil encontrar a alguien que ofrezca una explicación satisfactoria y no haya experimentado ciertos sueños que hagan imposible aceptar racionalmente lo que señala la ciencia sobre este fenómeno. Por ejemplo, existen sueños retrospectivos en que cobran vida los recuerdos que vanamente intentan recuperarse mientras estamos despiertos; hay otros de tipo prospectivo donde eventos, personas, paisajes, etc., se aprecian con tal minuciosidad de detalles que la identidad de éstos con la realidad es inconfundible cuando se rememoran en el estado de vigilia. Hay problemas matemáticos, abstractos y personales cuyas respuestas muchos han buscado sin fruto mientras están despiertos y tienen soluciones presentadas en sueños; también tenemos episodios oníricos de gran importancia para el soñador u otros en quienes está interesado que dan la impresión de que se los recuerda en detalle cuando aquél está despierto.

Y además tenemos sueños dentro de sueños, otros que se producen de modo recurrente, los de tipo lúcido donde el soñador se percata de que está en un sueño, otros donde se anticipa el futuro por medio de alegorías, etc. La vasta sabiduría de los antiguos sobre el tema de los sueños -y sintetizada en la Teosofía moderna- nos conecta con esta valiosa fuente de ayuda e inspiración. Sin ella estaríamos desconectados de este valioso ciclo cotidiano, y así esta Doctrina nos recuerda que nunca duerme el verdadero "nosotros"o el Ego real. Entonces, ¿quién o qué es lo que duerme?


¿Qué sucede cuando dormimos?

Es evidente para todos que cada veinticuatro horas pasamos por dos estados que son vigilia y sueño; pero si examinamos con más atención, las enseñanzas sostienen que el período de somnolencia en sí está dividido en dos niveles: el de sueño y el dormir sin sueños que en sánscrito se denominan Swapna y Sushupti. Judge ha ampliado el equivalente inglés del último en el artículo "The Three Planes of Human Life":

"Es inadecuada la traducción 'dormir sin sueños', pues aunque no se tienen sueños, también es un estado en que incluso a través de la naturaleza superior los criminales comulgan con seres espirituales y entran en el plano análogo. Es el gran depósito espiritual por cuyo medio se controla el enorme impulso hacia la vida del mal; y es constantemente saludable en su efecto debido a que es involuntario en esas personas".

En dicho artículo, el estado Jagrata es nuestra conciencia de vigilia ordinaria, y el autor afirma: "Es el nivel en que debemos ser regenerados y llegar a una plena conciencia del Ser Interior, porque la salvación no es posible en ningún otro". Continúa diciendo: "Jagrata actúa en Swapna (estado intermedio) produciendo sueños y sugerencias, y bien perturba las instrucciones que descienden del estado superior o bien ayuda a la persona mediante la calma y concentración que tienden a disminuir las distorsiones de las experiencias mentales de la vida soñada. Nuevamente, a su vez Swapna actúa sobre la condición de vigilia (Jagrata) por las buenas o malas sugerencias que se le hacen en sueños".

Este es el corazón de la enseñanza sobre lo que sucede cuando nos "dormimos":

"Para comprender mejor el tema, es bueno considerar en cierto detalle lo que sucede cuando uno se duerme, experimenta sueños y luego entra en Sushupti. A medida que sus sentidos externos se embotan, el cerebro comienza a arrojar imágenes o reproducciones de actos y pensamientos de vigilia, y pronto se duerme. Luego entra en un plano de experiencia que es tan real como el que acaba de abandonar, sólo que es de un tipo diferente. A grandes rasgos podemos separar esto de la vigilia mediante una partición imaginaria por un lado, y de Sushupti mediante una segunda partición por otro lado. En esta región el soñador deambula hasta que comienza a ascender más allá de esto y hacia lo más elevado.

No existen perturbaciones provenientes de la acción cerebral, y el ser participa del 'banquete de los dioses' en la medida que su naturaleza lo permite. Pero tiene que volver al estado de vigilia, y no puede regresar por ningún otro camino excepto el que encontró, ya que como Sushupti se extiende en todas direcciones e igualmente Swapna por debajo, no hay posibilidad de emerger inmediatamente desde Sushupti a Jagrata; y esto es cierto pese a que al regresar no se conserve ningún recuerdo de ningún sueño.

Ahora bien, la persona común no concentrada ha puesto en confusión su campo o estado Swapna debido a la falta de atención por el pensamiento multitudinario y azorado, y al pasar por ese embrollo, las experiencias útiles y elevadoras de Sushupti se mezclan y distorsionan, sin resultar en su beneficio como persona despierta, lo cual es tanto su derecho como imperativo de conseguir. Aquí nuevamente se ve el efecto duradero, ya sea perjudicial u opuesto, de la conducta y los pensamientos cuando el individuo está despierto" ("The Three Planes of Human Life"). 

Estados de consciencia

Jagrat está separado por una división (línea punteada) de Swapna, el estado de sueño en azul claro. La siguiente transición nos lleva a la ausencia pura de sueños en Sushupti, un nivel de clara percepción espiritual.


Entonces, ¿qué es un sueño?

Una forma de considerar un sueño es cualquier cosa que el cerebro personal recuerde al despertar, o lo que se vio o experimentó durante la somnolencia del cuerpo físico. Existen varios factores que determinan lo que el cerebro recordará, lo que puede "transmitir" y, nuevamente, aquéllo que percibamos de lo que esté implicado.

Una variable es el grado de desarrollo en la personalidad a lo largo de líneas no materialistas; otra es la condición mental inmediatamente anterior al proceso de dormir, y una tercera es el nivel de evolución espiritual de la Individualidad o Ego Reencarnante.

En "El Océano de la Teosofía" Judge declara: "El karma de la persona también determina el significado de un sueño, porque un monarca puede soñar aquéllo que se relaciona con su reino, mientras que lo mismo soñado por un ciudadano no se relaciona con nada de consecuencia temporal" (p. 144). También Helena Blavatsky en su artículo "The Universe in a Nutshell" establece que es necesario un progreso humano interior a lo largo de líneas espirituales para la transmisión de sueños claros y significativos:

"Es sólo el Ego espiritual (...) lo que puede impresionar más o menos vívidamente al cerebro externo con la percepción de cosas puramente espirituales o inmateriales. Por lo tanto, la transferencia hacia el cerebro físico durmiente del humano externo de la impresión sobre las escenas que percibe su cerebro semi-espiritual, las palabras que escucha y lo que siente está condicionada a la agudeza de los sentimientos mentales del Ego interno y al grado de espiritualidad que posean sus facultades. Cuanto más fuerte sea la espiritualidad de las capacidades en el individuo, más fácil será para el Ego despertar los hemisferios dormidos, inspirar los ganglios sensoriales y el cerebelo a la actividad e impresionar a los primeros, siempre en plena inactividad y descanso durante el sueño humano profundo con la vívida imagen del asunto así transferido".

Por tanto, un sueño puede ser una mezcla de eventos e imágenes completamente inútil y absurda, o parecer que tiene significado, aunque a menudo escapa a nuestro entendimiento; y más allá de esto podría haber un recuerdo de la actividad del Ego en su propio plano. La claridad y el carácter de un sueño están determinados por fuerzas de dos direcciones: a) la intención espiritual y el progreso del Ego (Manas Superior), y b) la medida en que la mente personal reconoce ese Ser Interior y ha desarrollado la capacidad de leer el "lenguaje del alma" y dar sentido a lo que atestigua.

En "Transactions of the Blavatsky Lodge", Helena Petrovna dedicó un gran apartado a la cuestión de los sueños y dice lo siguiente en la página 60:

"La naturaleza y función de los sueños reales no pueden entenderse a menos que aceptemos la existencia de un Ego Perenne en el individuo mortal, e independiente del cuerpo físico, pues el tema se vuelve bastante ininteligible a no ser que creamos en el hecho de que durante el sueño permanece sólo una forma animada de arcilla, cuyos poderes de pensamiento autónomo están completamente paralizados.

Pero si admitimos la existencia de un Ego Superior o permanente en nosotros -que no debe confundirse con lo que llamamos el 'Ser Superior'-, comprendemos que lo que a menudo consideramos sueños, generalmente aceptados como 'fantasías ociosas', son en verdad páginas desprendidas y extraviadas de la vida y las experiencias del humano interior, y nuestra memoria física distorsiona en mayor o menor medida el recuerdo tenue de aquéllas en el momento del despertar.

La memoria capta mecánicamente algunas impresiones de los pensamientos, hechos presenciados y actos cometidos por el humano interior durante sus horas de completa libertad, porque nuestro Ego vive su propia existencia separada al interior de su prisión de arcilla cada vez que se libera de las trampas materiales, es decir, durante el sueño del individuo físico".


¿Cuáles son los diferentes tipos de sueños?

Según podemos entender existen muchas clases, pero en la página 79 de "Transactions of the Blavatsky Lodge" se describen siete categorías generales:

1. Sueños proféticos, impresos en nuestra memoria por el Ser Superior, y en general son claros y patentes; se escucha una voz o prevé el próximo evento.

2. Alegóricos o vislumbres nebulosas de realidades percibidas por el cerebro y distorsionadas por nuestra fantasía. En general, éstas son sólo media verdad.

3. Aquéllos enviados por adeptos -buenos o malos-, hipnotizadores o pensamientos de mentes muy poderosas empeñadas en que cumplamos su voluntad.

4. Retrospectivos o eventos pertenecientes a encarnaciones pasadas.
5. Sueños de advertencia para otros individuos incapaces de prevenirse por sí mismos.

6. Sueños confusos cuyas causas se han discutido anteriormente.
7. Simples fantasías e imágenes caóticas debido a la digestión, ciertos problemas mentales o causas externas relacionadas.

A lo largo de los años, la sección "On the Lookout" de la revista Theosophy ha reunido ejemplos de sueños proféticos que se imprimieron en publicaciones populares, y menciona el célebre presagio que tuvo Abraham Lincoln de su propia muerte. También cita un extracto del New Yorker para el 23 de mayo de 1964 por Lewis Mumford y en que habla de sueños y profecías:

"Entre las revelaciones proféticas de su inconsciente, a las cuales Jung daba gran importancia, había una visión abrumadora que tuvo en octubre de 1913 sobre un anegamiento catastrófico que se extendía por Europa, con poderosas olas amarillas llenas de cuerpos ahogados y 'escombros flotantes de civilización'. Este sueño, misterioso en retrospectiva ya que pronto fue verificado por eventos, puede colocarse en la misma categoría de la visión mucho más temprana e incluso más realista de Madame Blavatsky sobre la destrucción de ciudades enteras por explosiones nucleares" (2).

(2) El artículo "Karmic Visions" se publicó en la revista Lucifer de H.P.B. en junio de 1888.

La misma sección relata la profecía onírica que tuvo Mark Twain relacionada con la muerte de su hermano en un barco fluvial que explotó en el Mississippi; el evento tuvo lugar exactamente como lo había visto en el sueño.

Sin embargo, dicha recopilación enumera muchos otros sueños de personas y eventos no tan famosos. Por ejemplo, un despacho de Londres hablaba de cuatro artilleros estadounidenses pertenecientes a una fortaleza volante derribada, y cuando llamaron a una puerta en East Anglia fueron recibidos por una mujer que dijo "los estaba esperando", pues ésta había soñado todo la noche anterior.

Hubo varios casos mencionados en el Washington Post hacia 1926 y 1927. Uno era del profesor Sayce que pudo interpretar un cilindro babilónico mediante la aparición de un sacerdote de esa cultura en un sueño. Se menciona además el caso de la señora Bougastsis, quien soñó que su hermano estaba vivo y no obstante el Departamento de Guerra lo había dado por fallecido. Convencida por este sueño, ella inició una investigación policial y fue localizado. 

Existen muchos listados sobre premoniciones obituarias que fueron ciertas en todo detalle, pero algunas de las más interesantes constituyen sueños que dieron advertencias. Un número de éstas llega a quienes están directamente involucrados y un resto a otras personas; también hay quienes pueden captar el sueño y transmiten la alerta a los destinatarios en peligro. 

En 1941 Coronet publicó varios casos respecto a esta clase de fenómenos. Uno menciona al inglés John Williams, quien el 3 de mayo de 1812 soñó que atestiguaba el asesinato de Spencer Percival -entonces Primer Ministro de Inglaterra- en la guardarropía de la Cámara de los Comunes. Experimentó esa advertencia tres veces, pero como sus amigos se rieron de él no fue a Londres, sino que simplemente registró el sueño. El 11 de mayo el evento ocurrió tal y como se anticipó.

A otro individuo apellidado Sawyer le llegó un sueño de advertencia familiar sobre un viaje peligroso, y debía zarpar de Durban en julio de 1909. Se negó a subir a bordo porque soñó tres veces con un hombre que empuñaba una larga espada entre él y el barco, a la vez que sostenía un trapo cubierto de sangre. Tiempo después la nave se perdió en el mar sin dejar rastro.

El Saturday Evening Post del 26 de mayo de 1951 incluye la historia sobre una advertencia onírica relatada por el mariscal del Aire Sir Victor Goddard. El sueño fue percibido por un extraño que "veía" a Goddard implicado en un dramático accidente aéreo y la autoridad no tuvo alertas sobre el desastre, y como no dio crédito al sueño no canceló el vuelo ni modificó ninguna circunstancia del viaje. Sin embargo y a medida que la fantástica situación predicha comenzó a materializarse, Goddard preparó cuidadosamente a los pasajeros para un inevitable aterrizaje forzoso. El accidente ocurrió, pero sin lesionados graves, y posteriormente se filmó una película del evento llamada "The Night My Number Came Up". 

Otro caso de sueño anticipatorio para alguien que desconocía el peligro fue experimentado por William Harvey, descubridor moderno de la circulación sanguínea. Se cuenta que cuando era joven se dirigió a la Universidad de Padua en Italia, y al llegar a Dover el gobernador se negó a dejarle ingresar con un paquete en el buque para cruzar el canal, y se negó a dar razones. Al día siguiente llegaron noticias de que dicho embalaje se había perdido con todos los pasajeros a bordo, y entonces el gobernador explicó que había soñado con una 'fuerza abrumadora' que le tenía prohibido permitir que en la nave entrara un joven, cuya cara se le apareció. Cuando Harvey se presentó, la autoridad reconoció el rostro que veía en su sueño.

Con el paso del tiempo, varios filósofos, académicos, artistas e inventores han afirmado en repetidas oportunidades que en un sueño encontraron repentina e inesperadamente la solución a un problema, el motivo para una obra de arte o la aclaración de un pensamiento difícil, que a pesar de sus esfuerzos de días o semanas no pudieron concebir mientras estaban despiertos. Tales casos han sido reportados por periódicos de vez en cuando.

Uno de ellos involucró al físico danés Niels Bohr, quien quedó tan impresionado por un sueño muy explícito sobre el Sol, los planetas en órbita y la radiación de su energía que al despertar encontró el modelo atómico que ha sido la base de toda investigación y descubrimiento en el campo análogo. Además se cuenta que mediante una circunstancia onírica el químico alemán Fredrich Kekule dio con la estructura de anillo o la "teoría de cadena cerrada" en la constitución molecular del benceno, un hallazgo que se aplicó a numerosos compuestos.

En su obra Recherches sur les Poissons Fossiles, el famoso zoólogo francés Louis Agassiz narra cómo una vez intentó durante dos semanas distinguir la imagen oscura de un pez fósil que se conservó en una losa de piedra. Pensando que el proyecto era imposible, se dio por vencido y olvidó el problema. Poco después se despertó una noche con la fuerte impresión de haber visto el fósil completo, y tras haber tenido dos sueños más pudo llegar a la solución exacta del problema.

En el campo de las artes, muchos individuos han afirmado captar su inspiración en sueños o visiones y hay poetas que señalaron "ver" la quintaesencia para algunas de sus obras; por ejemplo, Richard Wagner afirmaba que en un sueño escuchó toda la partitura de "Das Rheingold".

Dentro de todo ser humano está el Ego, el verdadero Yo o Individualidad que ha pasado por innumerables encarnaciones y adquirido la capacidad de pensar y percibir sobre lo que para nosotros parece constituir una base universal. Esta habilidad viene con cada persona y es nuestra en este plano si la mantenemos viva contra el pensamiento estrecho, el prejuicio y los deseos personales de la mente inferior.



¿Por qué no podemos alcanzar esta percepción interna?

Es probable que tengamos más acceso a esta cognición de lo que nos damos cuenta. Nuestra conciencia, nuestras inspiraciones o "ideas brillantes" deben venir de este Ser Interior que observa desde una altura diferente y provisto de un conocimiento íntimo sobre la unidad de toda la Vida. ¿Y de dónde más podrían proceder? Ciertamente no del cuerpo, el cerebro ni por pura casualidad. Sin embargo, con la percepción de nuestros sueños hemos establecido barreras en nuestra mente personal que impedirán esos destellos de conocimiento, y así alentamos formas de razonar que no pueden expresar los pensamientos y las imágenes que se auscultan y aprecian todas las noches. En el artículo "Remembering the Experiences of the Ego", William Judge menciona algunos puntos interesantes sobre esta inquietud:

"Cuando se libera así de las cadenas físicas y de su difícil tarea diaria para vivir y trabajar a través de los órganos corporales, el Ego procede a disfrutar de las experiencias en el plano existencial que es peculiarmente propio.

En ese nivel utiliza un método y procesos de pensamiento, y percibe las ideas que le son propias mediante órganos diferentes a los del cuerpo. Todo lo que ve y escucha (si podemos usar esos términos) parece invertido desde nuestro plano. El lenguaje, por así decirlo, es extraño incluso al idioma interno que se usa cuando estamos despiertos; por tanto y al reanudar la vida en el cuerpo, todo lo que tiene que decir a su compañero inferior debe expresarse en un lenguaje foráneo, y para el cuerpo eso representa una obstrucción al entendimiento. Escuchamos las palabras, pero sólo de vez en cuando obtenemos vislumbres sobre su significado. 

Entonces, nuestra tarea es aprender el lenguaje del Ego con tal de evitar una traducción inadecuada para nosotros mismos, porque en todo momento el código del plano por donde flota el Ego durante la noche es ajeno al cerebro que utilizamos, y siempre debe ser traducido para su uso por aquél. Si la interpretación es incorrecta, la experiencia del Ego nunca será completa para el humano inferior". 


¿Es posible interpretar nuestros propios sueños? 

Como regla general, somos los únicos que podemos descifrar nuestros sueños. Lo que nos llega del Ego Superior al despertar tiene que ser planteado en términos con que esté familiarizada la personalidad. Estas vislumbres deben expresarse en ideas e imágenes que son parte de nuestro pensamiento, y es por eso que un cristiano verá a Cristo o María en un sueño, mientras que un hindú se topará con un personaje de su propio panteón. Hasta que podamos "leer" el lenguaje del Ego, necesitaremos usar otros medios para decodificar el significado de nuestros sueños. 

Tal vez el primer requisito es un reconocimiento completo de la dualidad en el ser humano, es decir, el hecho del Ego perenne/interior y la personalidad efímera. Es necesario entender que durante el sueño corporal el Ego está activo en su propio plano donde piensa y opera en un ámbito muy diferente a aquél donde nos encontramos, y en un estado de conciencia igual de distinto. Debemos comprender que el Ego siempre trata de impresionarnos con la verdad desde ese plano, pero depende de nosotros en este extremo poder sintonizar con la "naturaleza" de ese mundo más Universal. En el artículo ya citado "Recordando las experiencias del Ego", Judge lo expresa de esta manera: 

"Al despertar encontramos un gran obstáculo en nuestra vida diaria y en los términos del habla y el pensamiento para la correcta traducción de estas experiencias; por ende, la única manera en que podemos utilizarlas con pleno beneficio es haciéndonos influenciables, por así decirlo, a las injerencias del Ego Superior, y vivir y pensar de tal manera que sea más probable conseguir el objetivo del alma. Esto nos lleva de modo infalible a la virtud y al conocimiento, pues los vicios y las pasiones enturbian eternamente nuestra percepción sobre el significado de lo que el Ego trata de decirnos, y por esta razón los Sabios inculcan la virtud. ¿O todavía no está claro que, si los viciosos pudieran realizar la traducción del lenguaje del Ego, lo habrían hecho hace bastante tiempo, y que los Sabios se encuentran sólo entre los virtuosos?


¿Qué tan importantes son el dormir y los sueños? 

"Que nadie despierte a quien duerme, porque es difícil de curar si el alma no vuelve a la persona." Este es el mandato de los antiguos Upanishads hindúes, comprensiblemente ignorado por muchos investigadores que hasta ahora no incorporan en sus pesquisas el factum de la doble naturaleza de la mente. En los últimos cincuenta años han habido muchas indagatorias sobre el proceso de dormir y los sueños, y sin duda habrá más sorpresas pues los hallazgos se actualizan periódicamente. Sin embargo, parece estar presente un hecho en gran parte de esas averiguaciones, y es que existen graves efectos producidos por la privación de sueño. Las pruebas realizadas durante vigilias prolongadas muestran un claro deterioro de la función neurológica, aumento de irritabilidad, pérdida de memoria, tendencias alucinatorias e ilusiones. En la mayoría de los casos se eliminaron los síntomas por una fase de buen sueño nocturno.

En "Ecos del Oriente" Judge ofrece una aclaración interesante e inusual respecto a la fatiga del cuerpo (página 17): 

"La explicación más común para el fenómeno del sueño es que el cuerpo se cansa y su vitalidad queda más o menos agotada para luego buscar reposo. La Teosofía señala que esto es justo lo contrario de la verdad, ya que en lugar de haber sufrido una pérdida de vigor, al final del día el cuerpo tiene más vida que cuando despertó. Durante el estado de vigilia las ondas vitales se precipitan hacia el cuerpo con mayor intensidad cada hora, y al no poder resistirlas por más tiempo del período que se suele observar, nos superan y conciliamos el sueño. Mientras dormimos, las ondas vitales se acomodan a las moléculas del cuerpo y cuando se completa el equilibrio nuevamente nos despertamos para continuar el torneo con la vida. Si no sucediera este ajuste periódico, la corriente de vida nos destruiría". 

Para tratar de hacer esto un poco más comprensible, podemos afirmar que las corrientes vitales poseen una tendencia natural a mantenerse en su estado más universal, pero para permanecer vivos o despiertos debemos resistir esa tendencia y alterar la velocidad o fuerza para que se ajuste a nuestras necesidades corporales. Esto se realiza a través del Cuerpo Astral y es esta resistencia lo que nos cansa, no la pérdida de fuerza vital. La Vida está en todas partes y en todo; la aprovechamos tanto como se puede y luego regresa a su estado libre. 

Otros experimentos determinaron que los individuos sufren mal humor y ansiedad y a menudo se niegan a continuar con los ensayos cuando son despertados en el instante que comienzan a soñar y no se les permite hacerlo durante algún tiempo. Tal vez ya hemos aprendido por qué sucede esto. ¿Se deberá a que la mente personal necesita un contacto periódico con el Ser Real, e independiente de si se da cuenta o no de lo que pasa, lo único que lo mantiene vivo son los beneficios de ese rayo de luz divina que recibe cada noche? Nos ayuda a creer en nosotros mismos y da más razones para seguir intentándolo, porque sin esto no habría ningún motivo para que el humano "animal" sea cualquier otra cosa excepto eso. 

En este tema hemos descrito in extenso los "sueños" que son la memoria de los pensamientos y la actividad del Ego en su propio plano, y lo hicimos así porque éstos son los fenómenos que tienen un significado genuino y revisten importancia para la evolución espiritual. 

Ocasionalmente hay personas que tienen sueños retrospectivos o destellos de memoria sobre vidas pasadas. Pueden ser interesantes, pero rara vez se asimilan y tienen muy poca relevancia sin el conocimiento necesario para darles significado. Probablemente no tengan más acepción para nosotros que esas imágenes perdidas y recolectadas de la Luz Astral por nuestro cerebro cuando se duerme, y que causan muchos de nuestros sueños ininteligibles. Luego están los más caóticos originados por alguna perturbación nerviosa o corporal como la indigestión, etc.  

A éstos últimos se ha dado suficiente espacio en los anales científico-psicológicos y podemos dejarlos en su propio campo. La Teosofía arroja luces sobre la explicación de los sueños que esos ámbitos no logran dilucidar, los eventos oníricos importantes y aquéllos que deben ser estudiados y comprendidos. Al respecto sugerimos dos fuentes de información importantes: el capítulo sobre sueños en "Transactions of the Blavatsky Lodge" por la autora homónima, y el artículo ya citado "The Three Planes of Human Life" de William Judge. 

Para concluir este tema puede ser importante señalar una correspondencia llamativa. Si no fuera por el hecho de que el Ego reencarnante tiene la capacidad de estar consciente en más de un plano -es decir, pasar de un nivel al siguiente-, no habría manera de que estas visiones superiores estuvieran al alcance de nuestra mente cerebral.  

De manera análoga, a no ser por el hecho de que los Maestros pueden mantenerse conscientes en todos los planos y se trasladan de uno a otro sin perder la conciencia, el ser humano en encarnación no se percataría de su naturaleza superior ni alcanzaría este conocimiento elevado. Así como el Ego es nuestro puente interno hacia las realidades espirituales de los planos superiores, también en el mundo los Maestros representan un vínculo similar para la humanidad.  


APÉNDICE
La "visión" de una psíquica atrae la atención de los medios  
Por Natalie Singer, Seattle Times, martes 12 de octubre de 2004.  

Sha Nohr dice que hubo un tiempo en que se sentía avergonzada de
sus "visiones". Confiaba en el ministro de su antigua iglesia, diciéndole que de vez en cuando percibía la presencia de un ser querido muerto o escuchaba un mensaje susurrado desde alguna fuente inexplicable, pero Nohr señala que el prebendo lo consideraba demoníaco. Aun con todo, durante esta semana Sha está recibiendo una respuesta diferente de los medios periodísticos y creyentes en todo el país.

La mujer declaró haber tenido una visión en un sueño, que la llevó el domingo por la mañana hasta Laura Hatch (17), oriunda de Redmond y quien estaba viva en su auto accidentado luego de permanecer desaparecida por ocho días.  

Ayer y desde su casa en la ladera con vista al valle del río Sammamish, Nohr describió cómo el sábado por la noche soñó que la amiga de su hija adolescente se atascaba en un barranco de la carretera noreste de Union Hill.  

A la mañana siguiente, Nohr y su hija Beth Ann Brooks dieron un paseo en vehículo y se detuvieron donde la mujer dijo percibir la presencia de Laura. La madre de tres hijos bajó un terraplén de 45 metros y encontró a la joven dentro de su Toyota descompuesto. "No sé cómo describirlo", dijo Nohr. "Fue como el sentimiento que tuve cuando nacieron mis hijos". 

"Creo que es un milagro divino", añadió Brooks (17), quien mostró a su madre una foto de Hatch el sábado cuando estaba angustiada por su amiga desaparecida. 

Nohr, que normalmente pasa su tiempo cultivando dalias, en cuidados maternales y ayudando con el negocio dental de su marido, recibe llamadas de periodistas desde todo el país; llevó la misma blusa azul durante dos días y apenas durmió la noche posterior al hallazgo de Hatch. ¡Incluso los equipos de televisión aún filmaban en su sala de estar a la 1 a.m.!